Propósitos 'vs.' plan estratégico

2017-12-25 23:47:55

Un propósito sin un objetivo medible, sin una meta por alcanzar con un plan para lograrlo y estrategias claras, quedará en una buena intención. Carecemos de una cultura para planear a largo y mediano plazo. El futuro sí se puede calcular cuando una comunidad está alineada hacia un mismo rumbo, manteniendo la comunicación para retroalimentar los avances o dificultades.

Si le preguntamos a 100 mexicanos de diferentes niveles socioculturales sobre el plan nacional para los próximos 50 años, no habría uno que lo pudiera describir. Sabemos que los planes cambian de acuerdo con cada gobernante. Esto sucede porque no se involucra a los verdaderos líderes productivos a generar un plan mínimo a cinco décadas donde, independientemente de quien decidamos que dirija el país, el rumbo ya esté definido.

A los gobernantes, ya sea municipales, estatales o federales se les debería evaluar por los logros y avances sobre un plan definido nacionalmente, por expertos científicos y humanistas sin ninguna afiliación política. Tener la certeza de proyectos para resolver problemas tan graves como la pobreza, la corrupción, falta de cobertura y ausencia de calidad educativa, producción de alimentos, falta de una vocación científica entre nuestros jóvenes, problemas de salud e inseguridad. Entonces, con un plan aprobado y definido, elegir a quienes nos harían llegar a la meta. El grave problema que tenemos en México es que ponemos el rumbo del país en políticos que no han sido productivos, que han vivido de los impuestos del pueblo y no son siempre los mejores líderes.

En materia de educación hablemos, por ejemplo, del milagro de Vietnam, que en 1965 era un país destruido por la guerra. Su pueblo hizo una seria reflexión sobre su futuro y puso las bases para generar un plan para que en 2095 triplicaran su producto interno bruto. Se pusieron objetivos a mediano plazo para conseguir que en 2030 toda su población tuviera conocimientos básicos de matemáticas, lectura, ciencias y dominio del inglés, ya que 37 por ciento de sus niños y jóvenes no estaban escolarizados. Destinaron 21 por ciento del gasto público a la educación, evitando cualquier fuga por corrupción. Elaboraron planes de estudio basados en habilidades, destrezas y competencias pragmáticas y productivas. Colocaron en la educación a los mejores ciudadanos, que hoy gozan de un gran respeto, remuneración y admiración entre la sociedad. El resultado hasta ahora es que Vietnam ocupa ya los primeros lugares en las pruebas PISA de la OCDE. Un ejemplo claro de lo que es planeación, compromiso, solidaridad.

Los maestros y los padres de familia debemos educar en nuestras escuelas y en nuestras casas a las nuevas generaciones para no ir por la vida arrastrados por la inercia, sino volverse los conductores de su vida mediante planes estratégicos. Que 2018 sea un año donde las metas se cumplan gracias a que educamos en la previsión del futuro con base en planes estratégicos y no buenos deseos.

juliocesarsaucedo@icloud.com

@Saucedodlallata

JJ/I

 
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