Debate: el último y nos vamos

Dicen que la tercera es la vencida…

En el caso del tercer debate entre los siete candidatos a la gubernatura que se celebrará el próximo domingo en Lagos de Moreno, creo que no cabe este augurio porque los dos anteriores poco o nada parecen haber influido en el lugar que mantienen en las encuestas –de las que soy muy escéptico– o en la percepción social.

Ni siquiera parece tener qué ver el formato del debate en el pronóstico que no pocos suelen hacer de quién sería el ganador de la elección en función de cómo se comportó en este encuentro, porque normalmente se considera ganador del mismo al que golpeó más y no a quien presentó las mejores propuestas y los cómo pretende concretarlas.

Lo que más bien ha generado expectativa en este tercer y último debate es el agarrón de pronóstico reservado que se espera entre Enrique Alfaro Ramírez y Carlos Lomelí Bolaños, quienes ya desde el debate anterior dieron una probadita de que están convencidos de que hasta que concluyan las campañas el pleito por el primer lugar es entre ellos y nada más, de ahí el golpeteo mediático entre ambos en los últimos días.

Recuérdese que el miércoles pasado el coordinador de campaña de Lomelí, Juan Soltero Meza, presentó ante la Fiscalía General una denuncia contra Alfaro por presuntos ilícitos en la Dirección de Inspección y Vigilancia del ayuntamiento tapatío de los que el entonces alcalde supuestamente fue notificado sin actuar en consecuencia. Pero, además, se tiene en agenda que hoy nuevamente el candidato de Morena presente otra denuncia contra su adversario y anterior aliado del partido Movimiento Ciudadano, tal y como lo adelantó el lunes pasado.

¿Qué seguimiento de estas acusaciones o qué nuevas conoceremos la noche del domingo durante el debate? Ésa es la gran interrogante en el tema de los golpes entre los candidatos, porque ya en temas serios y que los aspirantes deben de atender y ofrecer a la ciudadanía propuestas viables y efectivas, es lo que tiene que ver a un tema que el verde-ecologista Salvador Cosío Gaona ha reclamado que debió tratarse desde el primer debate: el de la seguridad pública.

Y vaya escenario en el que abordarán el tema: nada menos que en Lagos de Moreno, territorio que al igual que el resto que conforma la zona de los Altos es asolado por el crimen organizado y en donde se ha registrado una gran cantidad de enfrentamientos entre elementos de la fuerza pública y sicarios, con un alto número de homicidios. Los candidatos deberán demostrar que saben qué terreno pisan y hasta dónde están dispuestos a llegar para regresar la tranquilidad a los jaliscienses.

Y aquí la propuesta contra la inseguridad pública es tan importante de quien es puntero en las encuestas como quién ocupa el último lugar, porque ante la gravedad del asunto y su trascendencia, quien se convierta en el próximo gobernador de Jalisco deberá de tomar de cada uno de los expositores lo mejor de su propuesta en la materia para elaborar un programa efectivo de combate a la delincuencia. El próximo inquilino de Casa Jalisco está obligado no sólo a escuchar, sino a considerar todas las voces que aporten a la lucha contra el crimen organizado y la delincuencia común.

Y sin duda que en este tema, quien tendrá los reflectores será Salvador Cosío, quien ha sido insistente en que este asunto, por su prioridad, debió de haberse incluido en el primer debate, aunque eso no es garantía de que hoy bajarían los índices de delincuencia.

¿Qué puede suceder del lunes 11, día siguiente del debate, al primero de julio? La verdad, muchas cosas. Reitero que en esta contienda, pese a lo que digan las encuestas, nada está escrito y esto lo saben y lo reconocen los propios aspirantes. Bastante documentado está que del plato a la boca, se cae la sopa.

ES TODO, nos leeremos ENTRE SEMANA.

JJ/I