Tomás y Salomón, a Morena

Otra fotografía polémica: Marcelo Ebrard Causabon en Guadalajara, posando para una fotografía con una dama y en la que capta el momento en que pasa a su lado el ex dirigente nacional del SNTE (1998-2000) en tiempos de la toda poderosa Elba Esther Gordillo y ex senador del PRI Tomás Vázquez Vigil, mientras atrás espera para proseguir su camino Luis Ernesto Salomón Delgado.

¿Qué tiene de polémica o extraordinaria esta fotografía? Primero, que el escenario donde se captó esta imagen fue en el marco de un evento organizado por el partido lopezobradorista Movimiento Regeneración Nacional (Morena) de defensa del voto que encabezó precisamente quien actualmente es el coordinador de campaña de Andrés Manuel López Obrador en la primera circunscripción y de quien me han anotado que podría convertirse en el secretario de Gobernación si ganara El Peje (Olga Sánchez Cordero terminaría siendo senadora. Hay que anotarlo por si se ofrece más adelante).

Segundo, que Vázquez Vigil y Salomón Delgado eran considerados hasta antes de que se hiciera pública esta imagen militantes del Partido Revolucionario Institucional; tercero, que ambos fueron funcionarios de primer nivel en el gobierno del entonces presidente municipal de Guadalajara, Ramiro Hernández García, hoy presidente del Comité Directivo Estatal del PRI; cuarto, que tanto Tomás Vázquez como Luis Ernesto Salomón fueron hombres de todas las confianzas de Hernández García, el primero como secretario general del ayuntamiento y el segundo como síndico municipal en el mismo trienio.

Anteayer, en una entrevista sostenida con Carlos Lomelí Bolaños, candidato de Morena a la gubernatura, me confió que Vázquez Vigil se había sumado a su partido y a su candidatura con un apoyo presuntamente de 2 mil maestros, cifra que, por supuesto, habría que cuestionar ante la realidad que rodea al ex dirigente del magisterio, quien tuvo que renunciar a su cargo en el ayuntamiento tapatío.

Cierta o no esta última cifra –todos venden espejitos–, lo que llama la atención es que dos hombres cercanos al actual dirigente estatal del PRI y a quien fuera delegado regional del CEN priísta y ex alcalde tapatío Eugenio Ruiz Orozco hayan tomado la decisión de abandonar las filas del partido en el momento mismo en que lo preside quien fuera su jefe en el ayuntamiento tapatío y con quien caminaron por muchos años la misma ruta política.

¿Qué mensaje se envía con esta adhesión de dos cercanos colaboradores del actual presidente del PRI a López Obrador y a Morena? ¿Por qué lo hicieron, precisamente, en el momento en que su ex jefe y amigo cercano es presidente del partido en el gobierno? ¿Por qué no lo hicieron antes de su llegada? ¿O será que Salomón y Vázquez Vigil han cortado toda relación con Ramiro Hernández y el grupo político al que pertenecen?

Si nos atenemos a los antecedentes de Vázquez Vigil, en lo particular, podemos concluir que es parte del paquete de elbistas o gordillistas que junto con el yerno de la maestra Elba Esther, Fernando González y su nieto, René Fujiwara, se sumaron a la candidatura de López Obrador, y quizás la suma de Luis Ernesto Salomón fue en solidaridad más con el amigo (Tomás) que con el ex jefe (Ramiro). ¿O hay otra manera de interpretar esta intempestiva huida de los ex priístas?

Y esto se da a la par de que el PRI –con la venia del primer priísta estatal– impone a Eliazer Ayala Rodríguez como nuevo dirigente de la CNC –sin pedirle opinión a la base campesina– y lo hace rendir protesta ¡dos veces! ante la presencia del ex dirigente nacional cenecista y hoy delegado del CEN, Manuel Cota –quien ni pío dijo–, lo que refleja la descomposición del partido en medio de la contienda por la gubernatura.

¿Quién será el valiente, pues, que refunda al PRI en Jalisco?

ES TODO, nos leeremos ENTRE SEMANA.

JJ/I