Quinto Patio

El conflicto en la colonia Arboledas del Sur va en escalada. Son 7 hectáreas de bosque en disputa. El presidente municipal interino de Guadalajara, Enrique Ibarra Pedroza, recordó que en la pasada administración de Ramiro Hernández (actual presidente estatal del PRI), el síndico Luis Ernesto Salomón cedió esa propiedad completita a un particular, por lo cual en diciembre se presentó contra el ex funcionario una denuncia por la pérdida de ese patrimonio municipal. La actual administración naranja presume que recuperó 54 por ciento del predio, ha reiterado que no tala ni talará árboles, que no existe licencia de construcción aprobada ni hay solicitud y que mejorará el bosque.

Ya el ayuntamiento detuvo y luego liberó a nueve personas que defienden el bosque. Los vecinos señalan que han cuidado durante 30 años ese espacio, pero que en los dos años que estuvo Enrique Alfaro como alcalde, “para desgracia de quienes viven en este sitio, del que decía tenía escrituras municipales, se acordó del mismo supuestamente a raíz de una demanda civil interpuesta por supuestos propietarios ante un juez civil”. Para sorpresa de los colonos, dicen, “en lugar de concluir el juicio hasta sus últimas consecuencias y contratar un despacho especializado para su defensa, llegó a un acuerdo con supuestos propietarios y les cede más de la mitad del predio para desarrollos inmobiliarios, renunciando a la propiedad pública municipal”. El pleito jurídico y político, sigue.

***

El ayuntamiento tapatío sostiene que se ha desinformado y manipulado a los vecinos, y que hay intereses políticos. Al bosque ya fue el candidato a alcalde por el PRI, Eduardo Almaguer; ya se pronunció la aspirante de Morena, Claudia Delgadillo; y quien busca la gubernatura Carlos Lomelí anunció que también acudirá. En plena campaña electoral, otros actores se meten o se asoman al conflicto, pues. ¿En qué acabará? La pregunta también es: ¿las 7 hectáreas del bosque, completitas, no una parte, se recuperarán en beneficio de la ciudad y sus habitantes, y no de particulares?

***

Por mucho que digan que ahora son más cercanos a la gente y que están comprometidos en el bienestar de la misma, para responsabilizarse de sus omisiones la madurez no llega a los políticos locales. Ayer, tanto el secretario general de Gobierno, Roberto El Chino López, como el alcalde interino de Zapopan, José Luis Tostado Bastidas, se repartieron culpas por la inundación registrada el domingo en Plaza Patria.

El primer funcionario desmintió que dicha catástrofe ocurriera por los trabajos de la Línea 3, como aseguró Zapopan al mostrar un colector que sale al centro comercial tapado con material de desecho como piedras, cemento y cosas metálicas; incluso aseguró que los trabajos de limpieza de dicho colector le tocaban al Municipio, y justo esto último enojó a Tostado Bastidas, quien le recordó que lo relacionado con la red de drenaje y colectores es labor del Siapa, organismo que depende del Ejecutivo… donde tienen representación los municipios.

***

Agreguemos que después de la inundación en Plaza Patria, toooooodos los principales competidores del aspirante naranja a la alcaldía de Zapopan, Pablo Lemus, le han recriminado la aprobación del segundo piso del estacionamiento subterráneo que, por cierto, fue el primero en inundarse tal como estaba escrito en la manifestación de impacto ambiental del proyecto. Alejandro Cárdenas, del Verde, pidió que deje la candidatura; Hiram Torres, de Morena, lo acusó de corrupto, y el dirigente del PRI en el municipio, Óscar Santos, exigió la renuncia del director de Obras Públicas…

Aunque, advirtamos, los regidores del partido tricolor dormían el sueño de los justos cuando ya conocían el dictamen, pero nunca dijeron nada… hasta ahogado el niño. ¡Vaya oposición priísta! Y Lemus, ¿qué ha dicho? En redes sociales ha estado muy callado, pero en uno de sus eventos con la prensa mostró imágenes buscando deslindarse de la inundación; en las fotos, la responsable era la estación Patria de la Línea 3 del Tren Ligero que tapó el sistema de desfogue de la plaza. Ni para dónde hacerse; sobre aviso no hay engaño.

jlI