Migración de mujeres es materia de análisis

Incremento. Va para arriba la relación entre el número de mujeres y hombres migrantes. (Foto: Jorge Alberto Mendoza)

La migración y el desplazamiento forzado tiene muchas caras, y una de las más vulnerables es la de las mujeres, quienes, además de a las problemáticas socioeconómicas de sus países de origen, deben enfrentarse a un conglomerado de violencias de las que son receptoras por su género.

El informe Sin lugar en el mundo. Desplazamiento forzado de mujeres por Guadalajara, generado por la organización FM4 Paso Libre (Dignidad y Justicia en el Camino. AC) y presentado ayer, constituye un diagnóstico de quiénes son las mujeres migrantes que pasan por la ciudad, los motivos que las orillaron a dejar sus comunidades y qué dejaron atrás; pero también de sus esperanzas y deseos de verse inmersas en una realidad mejor.

En el documento se plasman las dinámicas en el flujo de migrantes que han recibido atención de FM4 Paso Libre de 2010 a la fecha. Aunque con algunas variaciones, en general los números han ido en aumento: si en 2010 se recibieron a 804 personas, en 2016 se alcanzaron las 6 mil 223.

“Al observar la relación del número de mujeres con respecto a los varones en los países de mayor flujo migratorio, constatamos que las mujeres de El Salvador presentaron el índice más alto en 2014 con casi ocho mujeres por cada 100 varones. En tanto, las mujeres de Honduras han disminuido sus índices a partir de 2015. Mientras que las mujeres mexicanas incrementaron su relación al pasar de 2.6 mujeres por cada 100 varones en 2010 a casi seis mujeres por cada 100 varones en 2017”, detalló Alejandra Buitrón, integrante de la organización durante su presentación en el CIESAS de Occidente.

Aunque existe una amplia diversidad entre las mujeres que transitan por la ciudad, un nuevo perfil ha ido surgiendo: mujeres jóvenes, solteras, con dependientes que pueden ser tanto sus hijos como sus padres u otros miembros de su familia extendida y con experiencia en trabajos precarios como la limpieza de oficina u hogares, lavanderas, ayudantes en la preparación de alimentos o en la venta ambulante.

Los porqués de su salida son multifactoriales, según explicó la investigadora de la Universidad de Guadalajara Manuela Camus. Si bien persiste la necesidad económica, el cobro de plazas, el reclutamiento forzado de sus hijos por parte de las pandillas y razones relativas a su género como las violaciones, los feminicidios o la violencia intrafamiliar hacen imposible continuar su vida donde habitaban.

“Estamos viendo cómo las mujeres se ven vulnerabilizadas con una cadena sistemática de violencias, especialmente de género, que no se termina en Centroamérica, sino que continúa y se mantiene en el paso por México”, expresó.

“Estamos en un contexto donde frente a este desplazamiento forzado por razones económicas, junto con la violencia en sus diferentes vertientes, la respuesta de los Estados, para el caso mexicano y de Estados Unidos, sigue siendo una perspectiva de seguridad nacional, más punitiva, que privilegia temas como la soberanía, la defensa de lo nacional y deja de lado la vida misma de las personas”, concluyó Rafael Alonso Hernández, coordinador general de FM4 Paso Libre.

El informe íntegro puede consultarse en la página web http://www.fm4pasolibre.org/.

¿Quiénes son?

Un nuevo perfil entre las migrantes ha surgido: mujeres jóvenes, solteras, con dependientes y con experiencia en trabajos precarios

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