Cerro de la Reina, un mirador con historia

PARA AVISTAR. El cerro es uno de los miradores más representativos de Tonalá y de la zona metropolitana. (Foto: Jorge Alberto Mendoza)

En lo más alto de las calles de Tonalá, en Cihualpilli para ser exactos, se encuentra un inmenso mirador que fusiona lo verde de sus áreas con la extensa vista de la zona metropolitana: es el cerro de la Reina.

En el sitio hay una capilla hecha de piedra en honor a la Virgen de Guadalupe, un monumento a la antigua reina y guardiana del municipio, la reina Cihualpilli, y una explanada cívica con una gran bandera que se puede ver a la distancia.

El nombre que se la dio al cerro tiene su origen en la venerada reina; no obstante, también hay registros históricos que señalan que antiguamente era conocido como el cerro de Xitepec o de Tonalá.

Todo aquel de desee llegar hasta la cima, deberá de subir cientos de escalones, los cuales también son utilizados por muchos para hacer ejercicio. Ya arriba, los visitantes aprovechan para tomarse unos minutos de relajación.

Además de ser reconocido por su belleza, este sitio natural es todo un símbolo para los tonaltecas, pues la cima era utilizada para que tribus antiguas pudieran visibilizar todos los puntos del municipio, según historiadores.

INSIGNIA DEL MUNICIPIO

Refugio Benítez, del área de Culturas Populares de Tonalá, destacó la importancia de este espacio natural para la demarcación.

“El cerro es un lugar mítico y emblemático para la gente de Tonalá, pues narra uno de los pasajes representativos de la historia del municipio. Diríamos que desde antes de 1532 se le dio uso a este lugar, pues era todo un aposento y mirador del reino de Tonala”, explicó.

LAS TRADICIONES

Actualmente y con las modificaciones que ha sufrido el mirador, los pobladores lo han hecho suyo de distintas formas, pues aprovechan la oportunidad para subir a festejar momentos importantes.

Debido a la capilla en honor a la virgen que hay en el lugar, el 12 de diciembre se realiza una fiesta y se hace una representación sobre el pasaje del cerro del Tepeyac.

Otro evento importante que se desarrolla en el lugar, y en el centro del municipio, es la celebración de los tastoanes, la cual se conmemora cada 25 de julio. El 24 de febrero, Día de la Bandera, también es una fecha considerada en el lugar.

“Todos los días se tienen visitas al cerro; además, de que se cuenta con un parque ecológico en el que la gente aprovecha para hacer ejercicio en las canchas, al igual que en la noche, pues alumbrado se ve hermosísimo”, resaltó Benítez.

LA LEYENDA DEL TESORO

Como todo buen lugar histórico, el cerro alberga varias leyendas; la ‘del tesoro’ es la más conocida y nombrada por los pobladores, pues uno que otro ya hasta se dio a la tarea de atestiguar que tan verdadera es; sin embargo, nadie ha logrado encontrarlo.

“Dicen que un Viernes Santo pasó una persona (por el cerro) que venía por el lado de Coyula por una urgencia de su mamá enferma y venía a buscar a un doctor, se dice que al pasar por aquí, a medianoche, se encontró una gallina que, al seguirla, lo llevó a una cueva donde todo era de oro, y al quedar deslumbrado no se dio cuenta del tiempo y pasó un año en el punto. Al regresar, le informaron que su madre había muerto”, comentó Benítez sobre esta leyenda.

A la fecha, esta narración popular sigue vigente entre los habitantes.

Sufre por vandalismo

Pese a lo histórico del cerro, éste padece de diversos actos de vandalismo: “Lamentablemente la zona ha sufrido, pues también sus condiciones permiten al acceso a todo el mundo y esto pues se presta para muchas malas intenciones”

“Todos los días se tienen visitas al cerro; además, de que se cuenta con un parque ecológico en el que la gente aprovecha para hacer ejercicio en las canchas”
Refugio Benítez, del área de Culturas Populares de Tonalá

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