Camina en novela por el sendero de la memoria

Conexión. La novela intercala diferentes pasajes de un mismo personaje y su relación con lo vivido en sus espacios domésticos y en la ciudad. (Foto: Especial)

La primera novela de la autora Ira Franco, La reina está muerta, muestra la historia de la vida de una mujer contada por su memoria en diferentes etapas de su vida. Es decir, en lugar de una narración lineal lo que hay son varios fragmentos de la misma vivencia recordados a los 15 y a los 30 años: y resultan totalmente diferentes.

La pregunta de la trama tiene que ver con la muerte de su madre y la autora comenzó este proyecto como una forma de explorar la memoria y cómo funciona que a veces se recuerde banalidades y que cosas realmente importantes no tienen mella en la personalidad. La describió como una novela “levemente autobiográfica” en la que también habló de su propio dolor.

“Es mucho más difícil hablar de algo que te estás inventando… lo haces con un desapego, cuesta trabajo desapegarse de tus propias memorias, lo que hice fue hacer que lo que contaba le pasó a otra persona, no que no me siga afectando, pero estas sensaciones ya se acabaron, ya no las necesito y están aquí”, contó en entrevista.

“Lo que me interesaba de la novela, sin embargo, no tenía que ver con lo autobiográfico sino con el juego entre la memoria y la imaginación, cómo uno recuerda no lo que fue, sino lo que fuiste en ese momento. Porque abrevas ciertos recuerdos en un momento de tu vida y ciertos en otro, en ese momento hace sentido, cuando eres adolescente conservas ciertos recuerdos muy específicos de la infancia y cuando eres un adulto buscas otros, eso habla de quién eres en el presente”.

Según dijo también, la estructura de la novela está basada en el disco de los Smiths The queen is dead, que por cierto cumplió 32 años el viernes pasado. “Tiene mucho que ver con canciones, porque ella configura su vida a partir de la música y yo lo pensé como canciones. De pronto hay sueños que se pueden leer como textos aparte y no pasa nada, te quedas con un fragmento de la memoria”, contó la autora. “Las canciones son eso, rebanadas de pensamiento y asociación libre de emoción que no necesitas oír como se oían antes los discos de principio a fin. Esa es la intención de la estructura”.

El personaje principal en la novela no tiene nombre. A los 15 años le parece importante algo que forma parte de su identidad como el Boing de guanábana, que no se consigue en cualquier parte. Ahí la ciudad, como la memoria, tampoco es un bloque homogéneo, es un paisaje tan grande que dentro de ella hay lugares donde se ocultan eso que quieres.

“Caminar en esa ciudad es encontrarse a ella misma a lo largo de su vida y de los recuerdos que le importan”, dijo Franco.

“Sí recuerdo haber caminado esos tramos hacia el hospital en el que se murió mi mamá y recuerdo ese paisaje de mi adolescencia, el de las bardas. Mi mamá murió en un hospital muy lejos de mi casa, nunca entendí por qué, pero estaba en una región del norte de la Ciudad de México donde hay estas enormes bardas de fábricas muy viejas y alrededor no hay nada, sólo esos muros interminables sin ventanas, como caminar en una caja. Eso sí es autobiográfico, escribir era recordar aquellas cajas grises donde uno camina a veces”.

Aunque no considera que la novela sea un espacio terapéutico para hablar de sí misma, la escritora mexicana señaló que encontró mucho de sí misma y de sus formas de aproximarse a esa historia dolorosa de su vida.

“Descubrí que la memoria no existe”, dijo entre risas. “Que los recuerdos nunca son verdaderos y tienen que ver con quién eres en el momento en que los recuerdas, en realidad es muy fácil incluso implantar recuerdos falsos en la gente: yo tengo varios, al escribir la novela me di cuenta de que tenía un recuerdo que era de mi hermana y no mío. Cuando ella lo leyó me lo dijo que era algo que nos platicaba mi mamá y según esto yo me lo adjudiqué… la emoción presente es mucho más importante que cualquier objetividad”.

El libro se publicó recientemente en la editorial tapatía Paraíso Perdido y puede encontrarse en librerías o en la web http://editorialparaisoperdido.com/.

_____________________

FRASE

“Lo que me interesaba de la novela, sin embargo, no tenía que ver con lo autobiográfico sino con el juego entre la memoria y la imaginación, cómo uno recuerda no lo que fue, sino lo que fuiste en ese momento”
Ira Franco, escritora

JJ/I