Argentina agoniza

(Foto: FIFA)

Pocas veces Argentina se ha visto tan asfixiada por la presión de ganar un partido. La última ocasión que se le había observado con tal angustia por obtener un resultado por encima de la forma y el estilo fue en aquel encuentro ante Inglaterra en el Mundial de Corea-Japón 2002 y que finalmente perdió y lo hizo llegar con todo en contra a su último encuentro frente a Suecia en el que quedó eliminado.

Pasaron 16 años desde entonces para que un representativo argentino se sintiera tan acorralado y desesperado por adquirir una victoria. Y con la derrota queda al borde del adiós dependiendo de otras combinaciones para el milagro de la supervivencia.

Su desempeño ante Croacia ha sido una de las más lamentables en la que si en otros partidos se apreciaba la excesiva dependencia de la inspiración y genialidad de Lionel Messi, ahora rayó en el absurdo.

Si el 10 no tenía el balón y no distribuía el juego el resto se convertía en un ejército que de obreros pasaron a guerreros que se engancharon en la provocación de los croatas que recurrieron a las faltas constantes con Rebic como punta de lanza para ablandar a quien se le pusiera enfrente.

Desde el minuto 4 Croacia pisó el área con Mandzukic, quien cruzó mucho su tiro y Caballero alcanzó a desviar. Lo que siguió fue un partido cerrado y lleno de roces y fricciones, y que cuando Argentina encontró un espacio inmejorable Pérez, con la portería a su merced le pegó al balón de manera grosera.

Para la segunda parte, Agüero antes de salir al 52´lamentaría fallar una media vuelta que le detuvo Vida.

En ese mismo minuto, un defensa regresó el balón a Caballero, quien despejó mal, y Rebic, quien debió ser expulsado desde el primer tiempo prendió el balón como le llegó y lo colocó en el ángulo izquierdo para el 1-0 mortal.

Con la ventaja a su favor y una albiceleste ahogándose, Sampaoli quemó las naves y envió a la cancha a Higuaín, Pavón y Dybala que no ajustaron nada.

Argentina no reaccionó y como parte de su desorden, Modric anotó al 80´con un disparo potente fuera del área. Todavía en tiempo de compensación Rakitic jugó una cáscara y dio el tiro de gracia a la albiceleste. Para quedar en un Croacia 3 - 0 Argentina.

EH