Brota la semilla de sus sueños

Animador. Juan Medina, creador de cortos de stop motion como El octavo día y Jaulas, nunca olvidó los programas que vio de niño. (Foto: Especial)

Juan Medina piensa que lo que soñaste y te emocionó de niño se volverá una semillita que queda dentro y que tarde o temprano brota, y eso le pasó a él.

“Siempre me gustó dibujar, aunque no era tan bueno como mi hermano”, dijo el animador tapatío.

“Cuando te preguntan por tus influencias, nos vemos elevados y hablamos de escritores, filósofos, pero lo cierto es que hay artistas que marcan tu infancia y la juventud, y ese es el caso de Ray Harryhausen, quien seguro influyó en muchos de los que ahora se dedican al stop motion, así como me pasó a mí”.

Juan, creador de cortos de stop motion como El octavo día y Jaulas, nunca olvidó los programas que vio de niño.

“Recuerdo los sábados en la mañana viendo películas tipo Jasón y los argonautas, Simbad y otras películas que fue para mí lo más alucinante, ver a los actores peleando con seres increíbles, y que de niño no sabías qué era stop motion ni cómo lo resolvían, pero eran efectos especiales que alucinabas por su destreza y precisión, en tiempos donde la tecnología era mínima”.

Ahí se sembró la semilla de la animación, pero pasó primaria, secundaria, no sabía qué sería de grande, pero siempre el dibujo y la pintura llamaron la atención de Juan.

A los 15 años aplicó para ingresar a artes plásticas, y la animación había quedado atrás, se enfocó en la plástica, el arte, que como estudiante y profesionista fue su vocación.

Cuando descubrió la animación como una técnica, después de cinco años de Artes Plásticas, ingresó al Departamento de Televisión y Video, de la UdeG, que era dirigido por Daniel Varela, ya que su interés era generar productos audiovisuales para galerías.

“Nunca pensé en cortometrajes, pensé que me enfocaría al videoarte, instalaciones, pero estando ahí, veían que teníamos facilidades para dibujar, esculpir y opinaban que debería estudiar más animación, y un día decidí probar.

“Ahí descubrir que, en ese universo, comenzó a brotar la semilla que se había plantado en la infancia, y fue por ahí del 96, que comencé a hacer una animación”.

Su primer trabajo fue en un taller con Francisco Guzmán, donde tuvo la revelación de que la animación era para él.

“Hicimos el primer cortometraje para la bienal, fue como en el 96, era una animación en dibujo en un sistema rudimentario, en una videocasetera VHS que podía capturar frame por frame, y fue el inicio de esta carrera de animador”.

Dentro del CAV comenzó a trabajar en un spot para la escuela y, aunque faltó presupuesto y tecnología para realizarlo, de ahí surgieron un par de criaturas con huesos, látex, que terminaron en un cortometraje que inició en 1997 y concluyó en 2000: El octavo día.

“Nos llevó mucho tiempo. Nuestra inexperiencia en términos de producción y recaudación de recursos se notó. Las instituciones en ese momento estaban perdidas, un año pararon en Imcine, el premio que nos ganamos con el guion”.

“Con el Fonca lo metimos y detonó que pudiéramos trabajar de tiempo completo, pues dividíamos los tiempos para trabajar en FIL, con el Zoológico de Guadalajara, para vivir de algo. La animación era en los ratos libres”.

Juan tenía el sueño de combinar la plástica con el cine, pero hubo seis años que el Gobierno no apoyó a la animación y tuvo que dedicarse a pintar, esculpir y realizar otros encargos, hasta que recibió un segundo apoyo para dirigir el corto en stop motion, Jaulas, que ya filmó con cámara digital.

“Jaulas se estrenó en 2009, pude recorrer muchos festivales con él, ganó varios reconocimientos y fue ahí donde ya se me complicó llevar las dos carreras de la mano”, confesó.

Juan está trabajando en la preproducción de un cortometraje que se titula Tío, donde mezcla otras técnicas con stop motion.

En 10 minutos de duración, Tío hablará de seres del mundo real en convivencia con entidades espirituales, místicas, de otro plano, donde un niño minero conoce dentro de la mina a un dios demonio, al cual debe rendirle tributo para que le permita sacar el producto, sino puede acabar todo mal.

También está en la producción de Humo, cortometraje de Rita Basulto, dirige un corto para Pixelab, coproduce con España tres cortometrajes para una serie de televisión y desarrolla un largometraje.

Proyecto

Juan está trabajando en la preproducción de un cortometraje que se titula Tío, donde mezcla otras técnicas con stop motion

“Cuando te preguntan por tus influencias, nos vemos elevados y hablamos de escritores, filósofos, pero lo cierto es que hay artistas que marcan tu infancia y la juventud, y ese es el caso de Ray Harryhausen”

“’Jaulas’ se estrenó en 2009, pude recorrer muchos festivales con él, ganó varios reconocimientos y fue ahí donde ya se me complicó llevar las dos carreras de la mano”
Juan Medina, director

Animador. Juan Medina, creador de cortos de stop motion como El octavo día y Jaulas, nunca olvidó los programas que vio de niño.