Se vuelve a inundar nuevo túnel de Américas

(Foto: Violeta Meléndez)

Por segunda ocasión en lo que va del temporal, se inundó el túnel vehicular de Ávila Camacho y Américas con la lluvia de la madrugada de este domingo ocasionando que el nodo permaneciera cerrado durante el transcurso del día, se trata de una obra vial cuyo costo fue de 270 millones de pesos federales que se inauguró apenas del 13 de enero de este año.

Debido a que el agua superó los 20 centímetros de alto a lo largo de los 800 metros de la solución vial, el paso fue bloqueado y durante el domingo se estuvo bombeando el agua y trasladando en pipas que permanecieron sobre la superficie de Ávila Camacho. Hasta pasadas las 18 horas, aún no se terminaba de sacar el líquido.

En consecuencia, los vehículos que necesitaban transitar de Ávila Camacho hacia Avenida Américas y viceversa se han visto obligados a utilizar vialidades de la colonia Seattle para molestia de los vecinos, ya que tanto el gobierno del estado como el municipio de Zapopan les habían mencionado que con la obra vial se tranquilizaría el tránsito en sus calles que durante tres años fueron vía alterna a los cierres viales que ocasionó la construcción del nodo.

El túnel vehicular fue una obra secundaria a las obras de la Línea Tres del Tren Ligero debido a que en superficie se habilitó la estación Basílica, y con miras a que ésta pueda ser accesible para peatones sin riesgo de una alta carga vehicular se decidió hacer el paso a desnivel y enviar ahí el arroyo de autos que solo van de paso.

Daño ambiental

Sin embargo, durante su construcción se impactó a un manto freático ubicado a 18 metros de distancia de la superficie y pese a que la manifestación de impacto ambiental de la Línea Tres indicaba que todo recurso hídrico obtenido debía acopiarse y utilizarse, éste fue bombeado directamente a una alcantarilla ubicada en Avenida Hidalgo y Américas.

Debido a que los vecinos protestaron por el desperdicio, el director de Obras del Sistema de Tren Eléctrico Urbano (Siteur), Luis Miguel Fontes, atribuyó la situación a una mala práctica de la empresa contratista que no respetó la manifestación de impacto ambiental, pero aseguró que se construyó un cárcamo para acopiarla.

“El error fue que se subió a la calle, pero esto fue dentro de un procedimiento que se tenía que haber hecho, pero se hizo de una forma inadecuada, la estuvieron esparciendo en la calle de Aurelio Ortega”, dijo en entrevista el 19 de mayo del año pasado.

“Dentro del procedimiento de la construcción de un cárcamo para atender a las acciones de la condicionante ambiental 16 se hizo esta parte, ya se está tomando el agua para riego como marca la condicionante, se está regando, se está utilizando esta agua para darle el uso que debe de ser, esperemos que la siguiente semana termine la carpa de rodamiento, el túnel y básicamente estamos corrigiendo (la filtración de agua)”.

JJ