Partidos: los retazos del PRD

Hoy comienza la veda electoral. Nada de campañas, nada de pedir el voto, nada de más promesas o compromisos. Todos los candidatos a guardar silencio y si pueden, mejor a resguardarse y no aparecer ante los medios de comunicación para evitar incurrir en un error que puede costarles caro. Son nada más tres días, pues el cuarto será para definir a los ganadores en los distintos cargos en disputa.

Además de los contendientes que ya están en la línea de arranque para comenzar a sumar votos a su favor, hay otra pista donde no pocos están tomando ya sus posiciones para arrancar una disputa ajena a los cargos de elección popular y que nadie sabe cómo y cuándo terminará. Me refiero a la lucha intestina que viene al interior de los partidos políticos a nivel nacional y, en este caso, estatal.

Salvo los dos partidos con nombre de Movimiento, el Ciudadano (PMC) y el Regeneración Nacional (Morena), por tener un solo propietario como es el caso de Dante Delgado a escala nacional y Enrique Alfaro en lo estatal, por parte de MC, y Andrés Manuel López Obrador, en el caso del segundo, al interior del PAN, del PRI y del PRD vendrá una fuerte sacudida de la que nadie se atreve a pronosticar qué resultado tendrá.

Quizás donde la sacudida pueda ser menos traumática será en el Revolucionario Institucional, donde aún se mantienen ciertos controles –que van desde el presidencial hasta los grupos de poder que sobrevivirán a la elección del próximo domingo–, que permitirán hacer un recuento de daños sobre los que podrán recomponerse como fuerza política sin poder evitar el dolor, pero no dudo que al interior del PRI enfrenten un escenario similar a cuando perdieron la Presidencia de la República por primera vez en 2000.

Las cosas serán muy diferentes en los otros dos partidos, el PAN y el PRD, donde los escenarios serán distintos, pero muy similares –aunque suene contradictorio–. Y es que lo que suceda al interior del partido del sol azteca dependerá de que logre mantener su registro, primero, y el porcentaje obtenido en caso de que logre el necesario requerido.

Una idea de lo que sucede en el PRD es lo declarado la semana pasada por el secretario de Acción Política de dicho partido, Vladimir Aguilar: “Nos salió muy cara esta aventura con el PAN y con MC. Hemos hecho un cálculo y si bien nos va, vamos a obtener entre 3 y 4 por ciento de la votación, lo que en una de esas nos podría colocar al borde de perder el registro como partido político”.

Y lo que declaró sobre su candidato presidencial y la aspirante a la jefatura de gobierno de la Ciudad de México refleja el ánimo que existe al interior del PRD y el amargo sabor de boca que ahora les deja esta alianza. Dijo textualmente: “A 10 días de la elección –lo dijo el jueves 21– Ricardo Anaya y Alejandra Barrales ya han sido derrotados; no lo decimos nosotros, así lo indican prácticamente todas las encuestas serias”.

Remató luego con una declaración sobre la que seguramente hay mucha coincidencia tanto en el PRD como en el propio PAN: “Estos malos resultados son el reflejo de una conformación sectaria y a modo en la integración del Frente, orientada a predeterminar las candidaturas de Anaya y Barrales, que pudieran tener cierta legalidad pero carecen de legitimidad, ya que no fueron producto de procesos participativos ni de ejercicios democráticos”.

Luego de leer lo anterior, ¿nos podemos imaginar la guerra que viene dentro del PRD por quedarse con los retazos que queden después del domingo próximo? Y ni qué decir que aquí en Jalisco el partido del sol azteca quedará convertido en un simple fantasma de lo que algún día fue como fuerza política y representación de la izquierda. Hoy es lamentable lo que ahí sucede.

Mañana comentaremos sobre lo que viene en el PAN.

ES TODO, nos leeremos ENTRE SEMANA.

JJ/I