Morena: ¿renace en Jalisco?

Enfrentado actualmente con Andrés Manuel López Obrador, candidato ganador a la Presidencia de la República, Enrique Alfaro Ramírez, ganador de la elección para gobernador, tendrá en el partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena) a su principal adversario al imponerse como segunda fuerza política en la entidad.

“Tendrán en Morena principal contrapeso”, tituló ayer El Diario NTR Guadalajara su nota publicada en la sección ZMG, al referirse a que en ocho ayuntamientos de los nueve que conforman la zona metropolitana que gobernará el partido Movimiento Ciudadano, pero tendrá como segundo a bordo a la fracción edilicia lopezobradorista, lo que seguramente no les será muy cómodo si se traslada a ese nivel de gobierno la disputa Alfaro-Andrés Manuel.

Y algo similar podría suceder en el Congreso del Estado donde si bien aún se lleva a cabo el cómputo de la elección de diputados y en algunos distritos el conteo podría modificar el resultado hasta ahora conocido, Morena tendrá un buen número de legisladores que tendrá, por supuesto, su representación en la Junta de Coordinación Política y será una de las fuerzas partidistas con las que el gobierno alfarista tendrá que negociar.

En sus redes sociales, quien fue el candidato a la gubernatura, Carlos Lomelí Bolaños, presumió los triunfos obtenidos por su partido en Jalisco: una senaduría, en la persona de la aún diputada federal María Antonia Cárdenas Mariscal, quien llega como representante de la primera minoría; dos diputaciones federales: Lorena del Socorro Jiménez Andrade, del distrito 5, y Laura Imelda Pérez Segura, del distrito 16. Hasta ayer seguía peleándose la diputación federal del distrito 9 con Demetrio Almeda.

A nivel estatal, Morena alcanzó la victoria en tres distritos: distrito 7 con María Esther López Chávez, distrito 11 con Carlos Alberto Rivas Tejeda y distrito 16 con María Patricia Meza Núñez.

Por supuesto, la fuerza de Morena llegó a no pocos municipios. Por lo pronto tienen la victoria asegurada en siete: Ayotlán, con Gabriel Vázquez Andrade; Cocula, con Miguel de Jesús Esparza Partida; en Cuquío, con Adrián Cornelio González Fernández; El Limón, con David Michel Camarena; La Barca, con Enrique Rojas Román; en Pihuamo, con Juan Alcaraz Virgen; y Tecalitlán, con María del Pilar Pantoja Aguilar.

Sin duda una cosecha nada despreciable, luego de los conflictos internos que vivieron años atrás donde la disputa por la dirigencia estatal provocó su división interna y llevó a que a la cabeza estuviera una representación legislativa enviada desde la Ciudad de México. Pero ante los resultados del domingo pasado, quedó demostrado que la fuerza de AMLO fue más fuerte que cualquier conflicto interno y que la oposición de morenistas manifestada en ruedas de prensa quedó hecha polvo.

Es de esperarse que tras lo obtenido electoralmente Morena deberá conformarse como un verdadero partido en Jalisco, pero la pregunta que todos se hacen es: ¿veremos una lucha por quedarse con el partido entre Carlos Lomelí, y quien fungió como coordinador de campaña de López, Alberto Uribe Camacho? Natural la pregunta, pero creo que con una respuesta lógica: no habrá disputa y sin duda que quien tendrá la tarea de organizar el partido será el ex candidato a la gubernatura.

Y es que hay quienes apuestan que si la relación de Uribe con Marcelo Ebrard es sólida, entonces el alcalde de Tlajomulco aún con licencia se integrará al equipo ebrardorista en la Secretaría de Relaciones Exteriores.

De darse el anterior escenario y con la confesión de Lomelí de que estará al pendiente de sus empresas, hay que preguntarnos quién integrará y encabezará la próxima dirigencia estatal de Morena. Y sin duda que de estas decisiones dependerá la consolidación de este nuevo partido en Jalisco.

ES TODO, nos leeremos ENTRE SEMANA.

JJ/I