Kumamoto: a derrota en el 10

Concluido el cómputo de la jornada electoral del domingo y los recuentos de boletas que fueron necesarios, así como definida la lista final de los que integrarán la próxima 62ª Legislatura en el Congreso del Estado –salvo que el Tribunal Federal Electoral diga otra cosa–, hay una pregunta que sigue en el aire: ¿Por qué perdió Susana Ochoa Chavira, candidata sin partido, pero integrante de la agrupación Wikipolítica, la elección en el distrito 10?

O dicho de otra manera: ¿por qué perdió Pedro Kumamoto Aguilar el distrito donde hace tres años ganó ampliamente para ser el primer diputado sin partido que llegaba al Congreso del Estado? ¿Por qué no pudo repetir la misma historia Ochoa Chavira, la candidata que su marca respaldaba y presuntamente su trabajo como legislador también? ¿O será que el electorado de ese distrito consideró que no era lo mismo Kumamoto que Ochoa y que ésta no merecía la oportunidad que le dieron a Pedro hace tres años? ¿O acaso no fue bien valorado el trabajo legislativo de Kumamoto o simplemente dicho trabajo no los convenció como para darle el triunfo a la abanderada de Wikipolítica?

Creo que más que sorprendernos por la derrota de Kumamoto, previsible al saberse que su fama era en la zona metropolitana y muy poca o nada en la mayor parte del Estado, así como que carecía de la estructura necesaria para cubrir las miles de casillas en todo el territorio de Jalisco, debería de llamar a la reflexión y al análisis el porqué no ganaron ni siquiera el distrito 10, donde prácticamente hicieron su trabajo a lo largo de este trienio.

Es cierto que hay ciertos atenuantes que sin duda influyeron en el resultado, pero que dejaron de manifiesto entonces que la influencia de Kumamoto no pasaba más allá de las zonas donde ganó hace tres años y que pertenecían estrictamente al distrito 10, porque en esta elección se modificó el territorio y pasaron a formar parte de este distrito zonas populares –priístas– que pertenecían al distrito 13 y otras como Bugambilias, La Calma o Puerta de Hierro, identificadas como panistas.

A diferencia de hace tres años, cuando la ola alfarista arrasó todo a su paso, curiosamente MC perdió el distrito 10 donde la candidata era Magda Alfaro, prima de Enrique, y ganó Kumamoto, quien sin duda sumó a su favor muchos votos panistas –su candidato nunca hizo trabajo político en ese distrito– y aún más sufragios naranjas que sin duda terminaron por darle la victoria.

Hoy fue diferente. No obstante la ola lopezobradorista que arrasó gran parte del electorado de Jalisco y que se llevó mucho voto priísta, el partido Movimiento Ciudadano, en alianza con el PAN, postuló a un candidato con corte panista que era menos conocido que Kumamoto y Wikipolítica, como es Esteban Estrada, regidor con licencia en Zapopan que nunca se distinguió por hacer un extraordinario trabajo legislativo y mucho menos tuvo la exposición mediática que Pedro. Ese perfil despertó al panismo de ese distrito –tradicionalmente blanquiazul–, y sumados los votos alfaristas que ya no se fueron con Wikipolítica, terminaron por darle el triunfo a la coalición Por Zapopan al Frente o como se hubiese llamado.

En una palabra el fenómeno Kumamoto, al que ya muchos lo consideraban ocupando un escaño en el Senado, no logró permear ni siquiera en su propio distrito como para impulsar la victoria de su candidata, aunque por supuesto no son desdeñables los poco más de 52 mil votos obtenidos por Ochoa.

Y es que las elecciones se ganan con o sin coalición o alianza. Esas son las reglas del juego a las que todos los participantes aceptaron someterse. Por eso insisto en que los hubiera no existen ni ganan elecciones, como tampoco aparecer en las portadas de los diarios o en horarios estelares de televisión o radio.

ES TODO, nos leeremos ENTRE SEMANA.

JJ/I