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La voz de Rodríguez se escucha en gira

Actual. 'Lluvia' es una historia de varios amores que ha tenido el personaje principal de la historia, casi ninguna exitosa. (Foto: Cortesía SC)

Ya con las maletas hechas, el director y actor tapatío Alejandro Rodríguez de compañías como A la Deriva Teatro y Paralelo Teatro llevará su voz a otros lugares del país durante este año.

Justo después de concluir una corta temporada de su obra Lluvia, en el Teatro Jaime Torres Bodet, un nuevo viaje que cerrará con otra temporada, pero en la Ciudad de México, empezó esta semana para él.

Las primeras paradas serán en el festival nacional de monólogo Teatro a una Sola voz, que llevará su obra Lluvia por Sonora, Coahuila, Colima, Durango, Guanajuato, Michoacán, San Luis Potosí, Sinaloa, Tamaulipas, Veracruz y Ciudad de México, Alejandro recibió recién la noticia de que además Patán, otro de sus monólogos formará parte, a principios del próximo año o finales de éste, de una temporada en el Centro Cultural del Bosque en la capital del país, seleccionada para la programación del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura.

Esta obra que realizó con A la Deriva Teatro, escrita por Enrique Olmos de Ita, volverá a retomarse en una temporada después de varias exitosas presentaciones en la ciudad y en festivales nacionales de Teatro a una sola voz.

“Es uno de los mejores festivales del país por toda la gira que realiza. Es un gran viaje y cada viaje es distinto por la sensación y el paisaje pero también en cada lugar te encuentras con otros colegas, con otra organización…”, dijo.

“La generación de los creadores es sobre todo un grupo joven, es una oportunidad para encontrarme con mi generación a nivel nacional. Me gusta muchísimo. Hay muchas diversas maneras de manejar el unipersonal y entender la importancia de su lenguaje”.

Sobre el género unipersonal que ha explorado con varias obras dijo que su cualidad más importante es la conexión que logra con el espectador hablándole de frente sin ningún otro elemento influyendo en ella.

“El espectador se convierte en otro compañero de escena, en el único interlocutor. Esto genera mucha cercanía y un encuentro íntimo, bastante personal con el otro. Parte de estos dos monólogos además de la experiencia, me han dejado la posibilidad de explotar o descubrir capacidades actorales, entender más profundamente los temas de los monólogos: te abre la visión del mundo y la necesidad de querer compartirla”, comentó.

SOBRE LLUVIA

Esta fue la primera obra escrita por Alejandro Rodríguez. El texto trata de un joven que hace un repaso sobre los caminos que ha tomado su vida sentimental y la relación que ésta ha tenido a su vez con los fenómenos políticos y sociales, sobre los ciclos que se abren y se cierran y de que el camino de nuestras vidas tiene forma de espiral. Parece que los círculos nunca se cierran del todo. Ulises, el personaje principal está decidiendo enviar un mensaje de texto, uno de esos mensajes que le pueden cambiar la vida. En lo que toma esa decisión comienza a recorrer los ciclos de su vida, desde finales de los 80 y hasta nuestros días y sus propias vivencias y los retos sentimentales que ha tenido que enfrentar. Todas las mujeres que han pasado por su vida se llaman Lluvia. El mensaje lo está escribiendo también bajo una tormenta.

SOBRE PATÁN

Patán, la obra de Enrique Olmos de Ita, cuenta la historia de un perro mitad pastor inglés mitad rottweiler ha pasado los primeros años de su vida en la comodidad de un hogar de clase media. Su vida de pequeño burgués se ha terminado el mismo a día en que por su instinto y, un poco un descuido de sus amos, escapa a la calle hasta perderse en el laberinto de asfalto. Esta experiencia lo hace conocer una realidad injusta y cruel.

Conoce y reconoce el abandono y de los seres invisibles que habitan la ciudad. Descubre también la historia de Segismundo, el perro español abandonado en una azotea y que se lamenta continuamente repitiendo: El delito mayor de un perro es haber nacido. Toca los puntos más sensibles de la ciudad. Los seres que viven en invisibilidad del abandono sin esperanza de salir de esta situación. Patán lucha y pierde, como miles de nuestro niños y ancianos que hemos dejado de ver, que hemos borrado del mapa de nuestra conciencia social.

JJ/I