“Lluvias atípicas”, justificación de autoridades

(Foto: Archivo)

El que las autoridades llamen “lluvias atípicas” a los fenómenos que se han presentando en la ciudad durante este temporal y que han generado inundaciones en distintos puntos, es mera justificación a malas decisiones que se han tomado, consideró Luis Valdivia Ornelas, coordinador de la licenciatura en Geografía del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades de la Universidad de Guadalajara.

Según estudios que ha realizado dicho departamento en torno a las inundaciones que se generan tras una lluvia copiosa, las tormentas severas son un fenómeno común en el área metropolitana de Guadalajara.

“Arriba de 18 milímetros, es decir 18 litros por metro cuadrado, empiezan las inundaciones, y las más severas como la registrada en Colomos se precipitan 30 mm por hora, pero estas son tormentas comunes que suceden durante un temporal, no son fenómenos excepcionales como a veces la autoridad comenta”, detalló el profesor.

El llamar el fenómeno como atípico es una manera de justificación de malas decisiones que se han tomado, consideró Valdivia Ornelas, ya que los estudios que se basan en estadísticas históricas de las lluvias demuestran que en la ciudad al menos cada dos años se presentarán tormentas severas con precipitaciones por arriba de los 50 milímetros.

“Esto lo venimos arrastrando por lo menos en los últimos 300 o 400 años, el no entender que esos fenómenos son comunes en la ciudad y que debimos haber considerado para todo el proceso de planeación, infraestructura y de elaboración de los colectores”, dijo.

Hace un mes, el 10 de junio, se vio un vagón de la Línea 1 del Tren Eléctrico Urbano sumergido en agua y los pasajeros saliendo del mismo nadando, ese mismo día, un “río” corrió por los pasillos principales de Plaza Patria y generó una alberca en un estacionamiento subterráneo del lugar, ambas imágenes en Zapopan.

En Guadalajara, vecinos de la colonia Alcalde Barranquitas, cercana a las obras de la Línea 3 del Tren Ligero, también vieron como el agua entraba sin parar a sus casas y echaba a perder cuanto menester se encontraba a su paso, escenario que se ha repetido en al menos otras dos ocasiones durante esta temporada de lluvias.

Para Valdivia Ornelas estos fenómenos no tienen otra explicación que el crecimiento urbano en las zonas altas de la ciudad así como las adecuaciones que se han tenido que hacer en las redes hidráulicas para la Línea 3.

Por este motivo, el académico plantea como una necesidad contar con sistemas de alertamiento temprano e incorporar dos o tres radares dopler y contar con un equipo de reacción rápida ante escenarios como los del 10 de junio.

Por su parte, Rocío Castillo Aja, profesora-investigadora del departamento de Geografía y Ordenación Territorial del CUCSH, también consideró que el tema del desarrollo urbano tiene que tener un mayor control, ya que se generan planchas de concreto que derivan en repercusiones graves de inundaciones.

EH