El primer ministro haitiano enfrenta pedidos de renuncia

(Foto: AP)

El primer ministro de Haití, Jack Guy Lafontant, enfrentaba el sábado una inminente moción de censura de la Cámara de Diputados por la forma en que manejó un fallido intento por aumentar las tarifas de los combustibles y la inacción de su gobierno frente a disturbios contra dicha medida. Con una eventual moción de censura, la cámara baja podría exigir la renuncia de Lafontant y de los miembros del gabinete a fin de permitir el nombramiento de un nuevo primer ministro.

El diputado Jean Marcel Lumeran, el primero en hablar durante la sesión que comenzó más de tres horas después de lo previsto, consideró que la población dio un grito y la cámara baja debe escucharla.

En el momento en que comenzaba la sesión, el presidente de la cámara Gary Bodaeu escribió en su cuenta en Twitter que ese órgano “está en una encrucijada de la historia; debe tomar sus responsabilidades”.

Los diputados, muchos de los cuales como el propio Bodeau y Lumeran han adelantado su intención de que Lafontant renuncie, convocaron al primer ministro para que responda cuestionamientos sobre los violentos disturbios registrados entre el 6 y 8 de julio en protesta por el intento del gobierno del aumentar los precios de los hidrocarburos. Durante los tres días de protestas, murieron unas siete personas y decenas de negocios fueron saqueados o destruidos.

Al convocar a Lafontant, Bodeau había considerado en una carta que el intento de aumentar los precios de los combustibles había sido “una medida intempestiva e inoperante”.

“Hoy nuestra esperanza está en la manos de los diputados”, escribió Lafontant en su cuenta el Twitter, antes de llegar a la sede de la cámara baja.

La sesión en la cámara se desarrollaba mientras en diferentes partes de la capital pequeños grupos de personas se manifestaban en demandas de la dimisión del jefe de gobierno. En prevención de hechos de violencia como los ocurridos el fin de semana anterior, la policía desplegó elementos e incrementó su presencia en los alrededores de la Cámara de Diputados.

Lumeran agregó que el primer ministro violó la constitución al haber nombrado en abril pasado a varios miembros de su gabinete que, por manejar fondos públicos, debieron ser aprobados primero por el parlamento.

En las protestas de la semana anterior, cientos de personas bloquearon las calles con barricadas y paralizaron Puerto Príncipe y otras localidades desde la tarde del 6 de julio, luego de que el gobierno anunció _justo cuando la población veía un partido de Brasil, su equipo favorito, en el Mundial de Futbol_ que al día siguiente incrementaría entre 38% y 51% los precios de la gasolina, diésel y queroseno como parte de un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional para reducir los subsidios a los hidrocarburos.

Como respuesta a las protestas, Lafontant suspendió los incrementos al día siguiente, pero los disturbios continuaron y varios locales comerciales fueron destruidos y saqueados y decenas de vehículos fueron quemados, sin que la policía pudiera contener la violencia.

El diputado Michel Moïse, miembro del grupo mayoritario en la cámara baja y aliado del gobierno, adelantó el sábado en declaraciones a Radio Metropole que ese bloque está dispuesto a votar por la censura y comunicar al presidente de la república, Jovenel Moïse, que no apoyará a Lafontant.

Otros sectores, como las organizaciones empresariales, la federación de alcaldes y partidos de oposición, también se han pronunciado a favor de la renuncia o destitución del primer ministro.

Un grupo de senadores solicitó la víspera al presidente de esa cámara convocar una sesión de emergencia para interpelar a Lafontant y posiblemente exigir su destitución y la formación de un nuevo gabinete.

Lafontant, un médico de 57 años sin experiencia previa en la administración pública, comenzó sus funciones en marzo de 2017 luego que su nombramiento por parte del presidente Moïse fue aprobado por el Parlamento.

EH