Munguía va por su graduación

El 12 de mayo Jaime Munguía enfrentó a Sadam Ali en una defensa del cinto de peso Súper Welter de la Organización Mundial de Boxeo (OMB).

Ali era el campeón defensor, por primera vez pelearía para retener su título.

Jaime Munguía recién había sido rechazado para enfrentar a Golovkin en el combate que sostuvo el 5 de mayo. Antes de que eligiera a Martirosyan, el equipo del campeón kazajo consideró a Munguía como retador.

Pero de lo perdido lo recuperado para el mexicano. Le fue mejor al ser elegido para pelear contra Ali.

Entonces salió no a vencer, sino a arrancarle la cabeza al campeón.

Jaime es más largo que Sadam y se notó que su preparación fue de fondo físico porque desarrolló una estrategia enfocada a mostrar el físico y el poder que llevaba.

Entonces el mexicano empezó a martillar a Ali. Todos sus golpes encontraban destino y además lastimaban.

Cada que le entraba una seguidilla, el estadounidense se echaba para atrás para recuperarse, pero no lo logró.

La pelea se acabó antes de tiempo y el chico que iba de rebote (porque no era el retador original) y sin nada que perder, se llevó todo el oro.

Ahora es momento de que demuestre que su hambre fue la que lo convirtió en campeón y no la casualidad.

Defenderá el cinto ante Liam Smith, quien en primer lugar debió pelear con Ali.

Smith es rápido, tiene buen conteo de golpes, pero si Munguía se inspira como lo hizo contra Ali, no habrá modo de que Liam gane. Y es que si bien no hay que basar el desempeño del británico por aquella (injusta) pelea que tuvo con Canelo, tampoco es como que sea muy diferente a eso.

Lo importante será que Munguía se plante bien fuerte al centro del ring y lance golpes como si no hubiera un mañana, lanzando el jab para mantener alejado a Smith y golpeando duro, pero muy duro al cuerpo, que ya sabemos que es la debilidad de Liam.

Así que esperemos tener en Jaime Munguía un campeón duradero e imponente.

@AleczTrujillo

JJ/I