Morena y partidos a la mitad

Cuando Pedro Kumamoto Aguilar ondeó como suya la bandera de reducir los recursos públicos a los partidos políticos y bautizó la iniciativa conjunta –que fue aprobada por la actual Legislatura- como “Sin voto no hay dinero”, muchos le aplaudieron y le adjudicaron un logro ajeno, no obstante que los priístas propusieron cero recursos públicos ó 0.01 por ciento como mínimo en años no electorales.

La propuesta del PRI establecía que en años electorales las prerrogativas se establecieran con base en los votos obtenidos en la elección anterior. Kumamoto, sin embargo, insistió en que sí se debería seguir financiando a los partidos en años no electorales, iniciativa que por supuesto los partidos dejaron pasar y así la aprobaron.

O sea, el diputado sin partido abogó a favor de los partidos políticos para que siguieran viviendo de nuestros impuestos.

Sin embargo, esta misma iniciativa no prosperó a nivel federal. Los diputados y senadores hicieron oídos sordos a la propuesta planteada en San Lázaro por el verdadero creador del “Sin voto no hay dinero”, el diputado Manuel Clouthier Carrillo, e ignoraron el reclamo del legislador jalisciense, quien incluso acudió a sesiones de comisiones en busca de presionar para que le hicieran caso. Pero nada pasó.

Ahora el próximo presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, y su partido Morena han planteado la reducción de 50 por ciento del monto que actualmente reciben los partidos políticos, sin especificar o precisar si la fórmula para su entrega continuará igual como hasta ahora o se modificará para que los recursos a entregar sean con base en los sufragios obtenidos.

Curiosamente, aquellos que le aplaudieron a rabiar a Kumamoto para que los partidos continuaran recibiendo recursos públicos en años no electorales, ahora le reclaman a través de sus cuentas en redes sociales a López Obrador que lo mejor es desaparecer las prerrogativas y que los partidos vivan de las cuotas de su militancia. ¿Qué los hizo cambiar de parecer ahora? ¿El apellido de quien propone o qué?

No menos curioso es que ahora que ganó la Presidencia de la República, varias gubernaturas y una gran cantidad de senadurías y diputaciones, lo que le permitirá recibir de prerrogativas mil 500 millones de pesos en 2019, Morena proponga reducir a la mitad este beneficio cuando en su momento, en 2017, se opuso a ello bajo el argumento de que el gobierno pretendía amarrar a los partidos de cara a las campañas de este año.

De acuerdo con cálculos del partido lópezobradorista, el próximo año los partidos políticos recibirán en total 4 mil 713 millones 984 mil 145 pesos, por lo que de prosperar su propuesta –tienen el número de diputados necesarios para que prospere-, esta cifra se reduciría a 2 mil 356 millones 992 mil 72 pesos, misma cantidad que se ahorraría de aprobarse la iniciativa.

“Partidos a la mitad”, le llamó el entonces diputado Héctor Pizano Ramos a su iniciativa planteada en la pasada Legislatura y que fue congelada en su momento, pero que luego fue base para la que finalmente se aprobó, junto con iniciativas presentadas por diputados de otros partidos. Ahora Morena propone lo mismo, y está bien, dicen que algo es algo.

Sí, quizás no sea posible llegar al extremo de no entregar ni un peso público a los partidos políticos, pero los recursos que reciban deben de ser bien utilizados para su propio fortalecimiento y crecimiento, porque, reitero, eso demanda un sistema de partidos como el que tenemos en México. Si las prerrogativas seguirán existiendo que sea en beneficio de la propia militancia y de la sociedad en general, pero creo que la primera debe estar consciente de que es parte importante para que su partido exista, sea competitivo y llegue al poder, y que, por lo tanto, reclama de su aportación voluntaria.

ES TODO, nos leeremos ENTRE SEMANA.

JJ/I