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Le entras ¡o le entras!

Este es un viejo dicho que tenemos “pa’que la cuña apriete tiene que ser del mismo palo”, por ahora esto aplica en el mundo del deporte, pero más específicamente en los periféricos de éste.

Nos explicamos. En los recientes Juegos Centroamericanos y del Caribe Barranquilla 2018 la empresa televisiva de paga del ingeniero Carlos Slim abrió y transmitió por tres canales dichos juegos; no bastó eso para tener más apoyo de otros canales privados y del estado para transmitir a veces en vivo y otras diferido; fue algo nunca visto para este nivel de rendimiento deportivo.

Gracias a ello y obviamente al tremendo poder de las redes sociales -que éstas las utilizan un tanto bien los periodistas independientes- (de hecho, como en el pasado campeonato Mundial de Futbol Rusia 2018 que muchos periodistas, comentaristas y colados fueron por la libre y transmitían sus anécdotas y vivencias por estas tecnologías de información y comunicación) simplemente se subieron al barco y circulo mucha información al respecto.

Por ello los medios impresos y digitales no se podían quedar ni fuera ni atrás, o le entraban o se quedaban en el camino, súmese a los comunicadores freelance.

Incluso hubo feisbukazos y twitazos fuera de órbita, que al no conocer el reglamento reclamaban o incitaban a sus seguidores a opinar, o sea, querían emoticons de todo tipo y likes a como diera lugar; hay que hacerse notar por algo.

Hace ya casi tres quinquenios nació Facebook y algunos de nuestros expertos de la prensa deportiva local vivían sus años dorados arropados por el deporte de Estado (Code), donde no tenían necesidad de tener sus redes sociales. Ahora los podemos ver aprovechando mínimamente sus espacios para preparar la siguiente etapa: sus redes, transmisiones vía Facebook Live, programas en vivo mediante televisión y/o canales digitales, y muchos, pero muchos twitazos y obviamente apoyados en sus mismos colegas para difundir sus ideas y estar vigentes, situación valida.

Ahora el caso Ana Guevara se presta pare esto mismo; sus once años de carrera, varios partidos en proceso y doce para llegar como directora de la Conade no es cosa menor, digno de twitazos y más.

Lecciones de necesidad más que la actualización parecería ser que les hace entrar a ese mundo digital, porque si no se les va el barco y Mr. Claro Sport les metió la cuña, y aguas que los está dejando en el camino, ya no hablemos de esa generación que llega muy demoledora.

gustavonunom@gmx.com

JJ/I