Se burlan de la homofobia con cabaret

Producción. El show Somos no obvios se presentará esta noche en Larva. (Foto: Especial)

Dicen que no hay mejor remedio que la risa para los tragos amargos. En este sentido, tanto Taneke Ortiz, como José Antonio Cordero, que se dedican a la producción de cine y videoarte en México, crearon un show de cabaret titulado Somos no obvios, que se burla de la homofobia y que se presenta esta noche en el Larva.

La primera versión de Somos no obvios surgió hace 15 años, en la inauguración de lo que antes era la semana cultural lésbico gay en la Ciudad de México en el Museo del Chopo; los curadores les invitaron a hacer un show de cabaret, a lo que se dedicaban. Hicieron una especie de escarnio a una frase que entonces se usaba muchísimo en la sección de ligues gay en las revistas de los 80 y 90, donde la gente pedía lo que quería y no quería.

“Había esta frase muy homófoba dentro de estos circuitos: busco un hombre, con barba, moreno no obvio. Tomamos ese nombre como provocación, un poco dando a entender que no sólo es homofóbico sino que reafirma estereotipos sociales muy tóxicos, nadie es obvio. Hacemos dos o tres líneas de crítica que han ido cambiando con el tiempo. Queríamos burlarnos de las contradicciones dentro de la comunidad gay, de todo nuestro racismo, clasismo, la heteronorma machista, o derechista, republicana que se ha revelado, la homosexualidad no es garantía de ninguna postura política”, dijo Ortiz.

La postura política del discurso de los dos actores habla sobre la importancia y el poder del humor al abordar estas situaciones que vemos día a día. El papel que ha jugado el arte contemporáneo en la instauración de estas nuevas identidades y a través de manejar un discurso artístico desarrolla nuevas maneras de colonizar y de discriminar a los demás, por ejemplo, es una de las líneas que se discuten parodiándolas.

“La crítica es muy a nosotros mismos, desde todos los ángulos”, dijo. “Durante los años se ha ido transformando, antes parecía muy críptico, sólo un sector de la sociedad podía entenderlos, pero ahora todos pueden cacharlo. Siempre estamos esperando que alguien en algún punto se levante y se vaya porque hemos aprendido que es incómodo, que refleja una forma de ser que a mucha gente no le gusta ver, les gusta la parte fácil, la que ven en las telenovelas o las películas, la parte que a los mismos gays les gusta representar”.

El cabaret apareció en los momentos de la historia de mayor confrontación, cuando las sociedades se dividían el cabaret llegaba para burlarse de las dos partes y sus límites. Ahora, con las visiones liberales, se ha normalizado a la homosexualidad, casi solamente como un sector del así llamado mercado rosa “como si con eso hubiéramos llegado a algún logro”, dice el dramaturgo José Antonio Cordero.

“Han cambiado muchas cosas, no sólo la cotidianidad de la comunidad sino la percepción que tiene de la comunidad el resto de la población mundial de México y cómo van apareciendo nuevas fobias internas y externas, como que los hombres gays que se consideran varoniles critican y juzgan a los que tienen un aspecto no binario o queer. Cada día le cambiamos cosas al texto a partir de los cambios y las evoluciones e involuciones de los derechos y su percepción en nuestros espacios”, contó.

Explicar qué es una musculoca, las diferencias entre ser activo o pasivo, parte de la vida cotidiana de la comunidad y sus tribus serán los chistes locales de esta noche.

Estos personajes, Brío y Silencio, han estado subiendo a los escenarios desde hace 15 años, pero nunca lo habían hecho en Guadalajara. Su primera vez será este sábado en el Laboratorio de Arte Variedades. La entrada será a las 20 horas y es gratuita con boletos que se repartirán una hora antes en el acceso al foro; se dará un boleto por persona hasta agotar existencias.

JJ/I