Los Zorros van en caída libre

(Foto: Imago7)

Los Zorros están divorciados del gol, su futbol carece de efectividad, la zaga es endeble y la pesadilla rojinegra continúa en el Apertura 2018. Atlas no pudo festejar su 102 aniversario con manteles largos, pues Morelia se llevó completo el pastel al imponerse 0-1 en el duelo de la Jornada 5.

Las luces del Estadio Jalisco estaban encendidas, el césped podado al ras, las puertas abiertas y una afición rojinegra que se dio cita con la ilusión de gritar el primer gol de su equipo en el torneo y por ende festejar el primer triunfo, pero esto no se dio y ahora la sequía es de 450 minutos sin mover las redes.

El balón se movió y de inmediato la iniciativa fue de los tapatíos, quienes se animaron a buscar el arco rival con tiros de media y larga distancia. Primero, Lorenzo Reyes probó con un zapatazo que se fue por un costado, seguido por otro intento de Cristian Calderón. Atlas inició bien, sin embargo pagaron caro un descuido en el cuadro bajo en la primera aproximación de los michoacanos.

Al 9’, Diego Valdés y Ray Sandoval se combinaron para mandar un centro al área chica, en donde apareció Irven Ávila sin marca para prolongar el esférico a las redes rojinegras, lo que derivó en el 0-1 de la noche. La frustración volvió a apoderarse de los jugadores, del técnico Gerardo Espinoza y de los seguidores.

Al partido le quedaba mucha historia por escribir y el tiempo era un aliado para la causa del Atlas. La tónica era similar a pesar del resultado adverso, con unos Zorros que controlaban la posesión del balón pero sin mucha profundidad porque Monarcas pudo defenderse bien en la parte inicial. La oportunidad más peligrosa de la Academia se dio al 18’ mediante un cabezazo de Omar González tras un cobro de tiro libre, pero el arquero Sebastián Sosa se lanzó para rechazar en la línea de gol.

El segundo tiempo se puso en marcha con unos Zorros obligados a marcar para rescatar algo en el duelo, así que el estratega Espinoza mandó a la cancha a al mediocampista Brayan Garnica y al ariete Alejandro Díaz.

Al 73’, Octavio Rivero sacó un tiro que se fue apenas desviado, mientras que al 77’ Juan Pablo Vigón conectó un cabezazo que rozó la portería michoacana. Una y otra vez el grito de gol quedaba ahogado, incluso al 90’ con un tiro de Cristian Calderón que Sosa atajó en la base del poste.

Era evidente que la anotación del Atlas no iba a llegar, así que en la recta final del duelo el estadio comenzó a gritar al unísono “¡Gustavo que renuncie!, ¡Gustavo que renuncie!” y “¡fuera Guzmán!, ¡fuera Guzmán!”, en clara muestra de hartazgo y molestia por la gestión del presidente Gustavo Guzmán.

Los Zorros perdieron 0-1 con su hermano futbolístico, están en crisis y el tobogán parece no tener fin, así como la sequía goleadora del equipo, la peor en toda la historia de los torneos cortos (1996-2018).

fv