Difundir el México contemporáneo

Perspectiva. La arquitectura le ha permitido a Miriam Villaseñor relacionarse de una forma distinta con el arte, principalmente desde la gestión. (Foto: Mónika Neufeld) (Foto: Mónika Neufeld)

En el mundo del arte contemporáneo, Miriam Villaseñor es una gestora crucial. Durante varios años se ha dedicado a difundir a las nuevas voces de México en este rubro, pero también en la música, la gastronomía y la artesanía de barro: su proyecto Aprendices busca generar conciencia sobre la escasez de las minas de barro que nos llevarían a toda una nueva perspectiva de artesanía mexicana.

Estudió arquitectura, pero su amor por estas expresiones la tienen trabajando en varios y diversos festivales con creadores de los que al mismo tiempo ha aprendido a ver el país de formas distintas.

Vienen nuevos retos para ella: la subasta de arte mexicano Anónimo tendrá una edición de coleccionistas en el Museo Tamayo Arte Contemporáneo, después va Miami en la semana de Art Basel y luego a Los Ángeles en febrero.

NTR. ¿Cómo te influyó la arquitectura para la gestión cultural?

Miriam Villaseñor (MV). En esa época Jorge Méndez-Blake daba clases en mi escuela, también Sergio Ortiz que hacía un enfoque muy dirigido al arte contemporáneo, y Jorge Tejeda. Yo nunca me vi, la verdad, en la obra, aunque sí hice y todavía hago uno que otro trabajo de arquitectura tradicional, porque de una manera u otra sí me sigo sintiendo arquitecta, no soy otra cosa, sólo que la abordo de manera distinta. Siempre supe que no me iba a dedicar a hacer casas.

NTR. ¿Cómo se relacionan estas dos tareas?

MV. Creo que si entonces hubiera tenido la posibilidad de estudiar gestión cultural de todos modos hubiera estudiado arquitectura. Para mí la gestión tiene que ver con poner todos los elementos necesarios para que algo suceda. Lo que sea: una fiesta, una exposición, un performance, todos los elementos tienen que ver con permisos, patrocinadores, limpieza, seguridad, que la gente y los artistas vayan, que el evento sea parte de la conversación para que cuando lo vuelvas a hacer vaya. La gestión no termina cuando el evento termina. Todo el tiempo estás trabajando.

NTR. ¿Cuáles han sido los retos en tu trabajo más complicados?

MV. Lo que más me daba nervios o más me ha retado es cuando empezamos a hacer Anónimo en Miami, porque hacer algo en otro país, aunque sea un lugar como Miami que es cien por ciento latino, sí impone muchísimo, más en Art Basel donde hay mil eventos al día. El éxito de la primera edición y de la segunda, cuando vendimos todos los lotes, me hizo saber que sí se puede y que no hay nada que no puedas hacer. Las importaciones y exportaciones de arte, las agencias aduanales, los envíos, eso me mantiene en nervio constante.

NTR. ¿Con qué te quedas de haber estado tan cerca de este circuito que todavía no es bien visto para muchos tapatíos?

MV. De los artistas aprendo muchísimo siempre, me enamoro de sus piezas, para mí el ver una pieza que me llena significa que me inspira, que me pone a pensar, que me intriga. La gente le tiene una especie de aversión al arte porque no le entiende y lo mismo cuando ves una película que no entiendes: lo más fácil es decir que es mala porque nadie quiere aparentar que no entiende. Por supuesto que hay muchas ocurrencias en el arte, en el arte bueno y en el arte malo, he visto artistas muy buenos hacer cosas horribles, pero también creo que dentro del arte la gente puede llegar a encontrar algo que le guste. También creo que Guadalajara ha ido abriéndose un poco y en esto creo que Pre-Maco ha ayudado mucho, más gente se involucra. Más jóvenes y más estudiantes interesados.

NTR. ¿Qué buscas en un artista y cuáles han sido tus más preciados tesoros encontrados?

MV. Lo que busco en un artista es que hable de su contexto. Cuando no repiten modas o tendencias, me gustan los artistas que cuestionan, que investigan, que son rigurosos y disciplinados en su trabajo. Eso es lo que me gusta. Me gusta mucho Raquel Barrios, Ricardo Luévanos y Luis César Rocca, que hemos crecido juntos, Edgar Cobián, Christian Franco y todos los proyectos que compagina. Úrsula Hernández. Son artistas jóvenes, todos jaliscienses, todos trabajando mucho todo el tiempo.

NTR. Si estuviera totalmente en tus manos ¿qué querrías para la escena en la que te desenvuelves?

MV. Haría declaratorias para proteger las minas de barro. Detendría la construcción de oxxos para que no entierren las minas. Mejoraría las condiciones de los artesanos, seguiría con las residencias. Con Anónimo lo haría todo más cómodo, con presupuesto para hacerlo en Londres, en Ibiza. Con Indocumentados eso mismo.

NTR. ¿Cómo es ese México?

MV. Un México joven, que valora nuevamente el barro, su comida, su música, sus textiles, su flora, su fauna, va más allá de una moda, en poner el acento en los artistas que hacen cosas desde aquí. Una búsqueda por lo bello, de rodearte de cosas bellas.

__________

FRASE

Lo que yo busco con mis proyectos es difundir el México contemporáneo, no el arte contemporáneo, es lo que yo veo, quizá de una manera egoísta porque me llenan mucho, pero quiero que la gente valore un nuevo estilo de vida. La gente local y la gente externa, que vea un México como se vive actualmente
Miriam Villaseñor, arquitecta

JJ/I