La villa, cargo de conciencia

Además de aprovechar el tema para levantar una columna de humo sobre las revelaciones de la Auditoría Superior del Estado de Jalisco de que su Cuenta Pública 2016 registra observaciones por casi 33 millones de pesos no solventados, el que Jesús Pablo Lemus Navarro haya propuesto que la Villa Panamericana sea sede del Conacyt quizás se deba también a un cargo de conciencia del que quiere desprenderse en su segundo período como presidente municipal de Zapopan.

Y es que como presidente de la Coparmex, Lemus Navarro fue uno de los promotores de la construcción de la Villa Panamericana en la zona de El Bajío –levantada ahí a propuesta del sector privado de Jalisco–, no obstante los problemas que ello generaría al medio ambiente –concretamente por estar ubicada en una zona de recarga acuífera cercana al bosque La Primavera, como en su momento lo advirtieron los expertos–, y que hoy es uno de los tantos conflictos en los que se encuentra sumido el inmueble y que lo mantienen inutilizado desde que concluyeron los Juegos Panamericanos en octubre de 2011.

En aquella ocasión, Lemus Navarro fue designado vicepresidente de la Comisión de Infraestructura para la villa, junto con el constructor Álvaro Preciado y el coordinador de la oficina de la Odepa, Reynaldo González, cuya responsabilidad era encargarse de fiscalizar la ejecución de la ruta crítica aprobada y rendir un informe quincenal sobre el avance de la obra al entonces presidente de la organización, Mario Vázquez Raña.

Con esa responsabilidad, Jesús Pablo Lemus aseguró que la obra contaba con todos los permisos y licencias necesarias.

Pero en ese entonces, como vicepresidente de la Comisión de Infraestructura para la Villa Panamericana, Lemus Navarro revelaba a los medios de comunicación los planes que se tenían para este complejo habitacional luego de que concluyera la justa deportiva. En mayo de 2010, declaró:

“Luego de concluir la justa deportiva, los edificios sufrirán modificaciones, pues dado que en su inicio albergará a los deportistas, posteriormente los espacios se ampliarán y bajará la densidad para quedar en promedio 700 viviendas que se pondrán a la venta. Se contempla que el edificio principal, el de menor altura, se convierta en un asilo o en un centro de recreación para personas de la tercera edad, el resto serán casas-habitación”.

También reiteró luego que “una gran parte de módulos que se van usar como alojamiento de los deportistas, después serán espacios de convivencia y algún otro tipo de negocio que se va a hacer en la zona…”.

Lemus Navarro publicó en sus redes sociales la semana pasada su encuentro con Alfonso Romo, próximo jefe de gabinete de López Obrador, y afirmó –según él– que el próximo gobierno federal está interesado en la propuesta de instalar al Conacyt en la Villa Panamericana, pero el alcalde ha dicho muchas cosas que luego no resultan ciertas, y hasta el momento no hay opinión oficial del lopezobradorismo sobre el tema, que la verdad no creo que sea de sus prioridades.

Pero ¿Jesús Pablo le informó a Romo que habrá que pagar alrededor de mil 500 millones de pesos invertidos en la construcción de la villa para poder hacer uso de ella? Porque habrá que reintegrarle su inversión ($340 millones) a los trabajadores del Instituto de Pensiones, al gobierno estatal ($587 millones) que puso a través del entonces Iprovipe, y el resto a los inversionistas privados. ¿Qué dijo Romo? ¿Que con mucho gusto los pagarán?

Creo que además de buscar desviar la atención sobre las irregularidades millonarias en su cuenta pública de 2016 y el no cumplimiento de los cargos por más de mil 200 millones de pesos de 2015, Jesús Pablo Lemus busca llevarse los reflectores saludando con sombrero ajeno, pues el inmueble es propiedad del estado y no del municipio.

ES TODO, nos leeremos ENTRE SEMANA.

JJ/I