La vacilada de AMLO

Todos hemos escuchado desde tiempos del presidente Vicente Fox respecto a la saturación que sufre el actual aeropuerto de la Ciudad de México. Si ha sido el caso, hasta hemos experimentado lo que es usar un aeropuerto con carencias y demasiados usuarios.

Si lo comparamos con otros aeropuertos de ciudades grandes en el mundo, el nuestro luce bastante superado; el John F. Kennedy de Nueva York tiene cuatro pistas, el nuestro apenas dos.

El caso es que Andrés Manuel lo convirtió en tema de campaña. López Obrador amenazó con cancelarlo por sospechas de corrupción y aquí estamos.

Naturalmente dado el tiempo y dinero invertidos, los estudios hechos y los contratos firmados; lo más barato para el país sería que continuara el plan de construcción. Y si mencionamos los estudios de organismos internacionales expertos que señalan que el proyecto no es perfecto, pero es lo menos peor entre las opciones disponibles, pues.

Pero la victoria electoral ha puesto contra la pared a Andrés Manuel, ya que ahora en él recae la responsabilidad de decidir continuar con el proyecto que prometió cancelar.

De haber perdido las elecciones, AMLO podría haber seguido con su vieja estrategia, culpar de corrupción a todo el proyecto y lamentarse por no poder poner orden.

Es el mismo caso que el tema del avión presidencial o el usar Los Pinos como residencia del presidente.

Todos saben que sería eficiente conservar un avión sencillo para los viajes del mandatario y que Los Pinos facilitan el trabajo del presidente, le ahorran desplazamientos y muchas molestias a los vecinos. Pero cómo en candidato prometió…

Andrés Manuel es rehén de sus promesas. Y ahora busca darle la vuelta para justificar lo que dice el sentido común, que seguirá el proyecto del nuevo aeropuerto. Pero no quiere cargar los costos de empezar a ‘incumplir promesas’. Así que inventa una consulta.

La consulta es una vacilada. El nuevo aeropuerto volará.

Twitter: @Israel_Macias

JJ/I