Aristóteles presidirá la Conago

Hoy estamos a 89 días de que Jorge Aristóteles Sandoval Díaz le entregue a Enrique Alfaro Ramírez la estafeta como titular del Poder Ejecutivo en Jalisco, lo que ocurrirá el 5 de diciembre. Pero antes de irse, se asegura que el gobernador cerrará su gestión como presidente de la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago), según lo acordado.

De confirmarse, Aristóteles Sandoval recibirá la presidencia de manos del senador con licencia y gobernador sustituto de Chiapas, Manuel Velasco Coello, quien se despedirá del cargo con una sesión de la Conago en su estado natal. Posteriormente, la siguiente reunión de los gobernadores está programada para llevarse a cabo en Jalisco. Hasta el momento se desconoce públicamente la fecha en que se celebrarán ambos encuentros, pero ya aparecen como lugar sede en la agenda de la conferencia.

Velasco Coello concluirá su gestión como gobernador el 7 de diciembre, pero seguramente entregará antes la presidencia de la Conago. ¿Qué tan antes? No se sabe con precisión, pero ya trascendió en los corrillos de Casa Jalisco que quien sigue en la lista para la presidencia es Sandoval Díaz.

¿Una presidencia de menos de 90 días? Seguramente, pero eso no será impedimento para que el gobernador jalisciense se despida del cargo encabezando esta conferencia que, la verdad, aún nos preguntamos para qué carambas ha servido. ¿Qué logros pueden presumir los gobernadores que se quedan y los que se van –como Aristóteles– que hayan obtenido gracias a este colectivo?

Lo que sí podemos apuntar es uno de sus mayores fracasos: el combate a la inseguridad pública que campea a lo largo y ancho del país; en unas entidades, como en Jalisco, con mayor gravedad que en otras, pero éste es un renglón en el que los gobernadores organizados en una confederación le quedaron a deber a sus gobernados. Y mucho.

Sin duda, presidir la Conago vestirá la despedida de Aristóteles Sandoval como gobernador, pero llega demasiado tarde porque no habrá tiempo para que desde esa responsabilidad se tomen decisiones y se realicen acciones en beneficio de los jaliscienses, si es que algo desde ahí se puede hacer. O basta preguntarle a los chiapanecos qué beneficios les llevó que su gobernador, hoy muy cuate del presidente electo López Obrador, la haya presidido.

Sí, Aristóteles Sandoval despedirá a Enrique Peña Nieto como presidente de la República y recibirá a su sucesor Andrés Manuel como presidente de la Conago el 1 de diciembre. Quizás la reunión de los gobernadores a realizarse en Jalisco sea, precisamente, para darle la bienvenida al tabasqueño como nuevo jefe del Ejecutivo federal, días antes de que haya un nuevo mandatario estatal.

Pero más allá del gusto que le da a sus colaboradores que Sandoval Díaz vaya a ser el nuevo presidente de la Conago, el tiempo corre –reitero, quedan hoy 89 días– y no se avizora en el horizonte el cierre de administración que se anunció se haría a tambor batiente con la entrega y la inauguración de una gran cantidad de obras públicas. Y es que al igual que el gobierno federal –como lo reconoció el presidente Peña Nieto–, la administración de Aristóteles fracasó en su propósito de proporcionarle a los jaliscienses la seguridad pública a la que se comprometió al inicio de su mandato.

Y muestra de ello es la decisión de implementar las volantas o retenes como una medida desesperada para tratar de disminuir el índice de homicidios, principalmente, que en los últimos meses se ha disparado en Jalisco y puesto en evidencia también que las reuniones semanales entre autoridades estatales y municipales sólo han servido para el intercambio de estadísticas y animarse unos a otros, mientras en las calles la delincuencia común y organizada sigue haciendo de las suyas.

ES TODO, nos leeremos ENTRE SEMANA.

JJ/I