PAN: la lucha por el CEN

¿Qué costo tendrá para los anayistas haber doblado a siete gobernadores en funciones y dos electos para que declinaran su interés por disputarles la presidencia nacional del PAN con la dupla Héctor Larios-Rafael Moreno Valle, y decidieran apoyar a Marko Cortés para ser el sucesor de Ricardo Anaya Cortés?

Aparentemente resulta muy barato conformarse con la Secretaría General del CEN para Larios y la coordinación de la bancada panista en el Senado para Moreno Valle, no obstante que desde la perspectiva de algunos panistas los gobernadores no lograban sacar la elección favorable a sus candidatos cuando enfrente tienen no sólo al anayismo, sino a otros dos contendientes: Ernesto Ruffo Appel y el dueto de Manuel Gómez Morín y Mirelle Montes.

Se asegura que desde antes de que los mandatarios estatales presentaran en público a sus candidatos Larios-Moreno, ocurrido en el marco del informe de gobierno de su homólogo de Querétaro, Francisco Domínguez, y aún después de haberlo hecho, los anayistas y los gobernadores sostuvieron negociaciones para ir juntos en una planilla, pero fueron días de encuentros y desencuentros.

Incluso, cuentan que los gobernadores pactaron con los anayistas la secretaría general para Larios sin antes consultarlo con él, por lo que cuando le fue notificado Héctor se resistía a aceptar ir de segundo, pues apelaba a su edad y a su trayectoria mucho mejor que la de Marko Cortés. Sin embargo, terminó aceptando.

En torno a todo este asunto, se ha puesto en duda la imparcialidad de la Comisión de Elecciones que encabeza la ex dirigente nacional Cecilia Romero, pues no obstante que aprobaron la convocatoria respectiva desde el pasado miércoles 5, no fue sino hasta el lunes 10 cuando la hicieron pública, el mismo día en que se da a conocer la declinación de Héctor Larios y Moreno Valle a favor de Marko Cortés y la composición de la fórmula entre éste y el primero.

¿Por qué esperarse cinco días después de aprobada para darla a conocer? Se asegura que la comisión hizo tiempo en tanto se daban las negociaciones entre los gobernadores y los anayistas en espera de un acuerdo, lo que hace cuestionable la imparcialidad de quienes la integran.

Fue entonces cuando Manuel Gómez Morín y Mirelle Montes –jalisciense y consejera nacional– acordaron hacer el uno-dos como fórmula contendiente –luego de que Ernesto Ruffo no quiso entregarle el espacio de la secretaría general a Montes–, y apostándole a que la dupla hombre-mujer por la dirigencia nacional sea bien recibida por la militancia del PAN, cosa que se asegura sí ha sido bien vista y ha ganado simpatías entre la militancia, mientras que el acuerdo entre anayistas y gobernadores ha comenzado a provocar críticas al interior de Acción Nacional.

Y es que dicen que mientras a los mandatarios que hoy hacen alianza con los anayistas los acusaron de haber traicionado a Ricardo Anaya porque en sus entidades no ganó como candidato presidencial, en su momento Héctor Larios acusó a Marko Cortés de ser la “continuidad” de Anaya Cortés y criticó esa aspiración.

Asimismo, se asegura que los gobernadores panistas que promueven la candidatura de Marko Cortés y Héctor Larios no tienen a toda la militancia de sus estados a su favor, y prueba de ello es que de ser así Ricardo Anaya no hubiese perdido en sus entidades. Incluso, no pocos panistas reprueban la cargada al estilo priísta que pretenden hacer en el PAN los nueve mandatarios en funciones y los tres electos para obtener la victoria, y retoman lo dicho por Mirelle Montes: “La unidad en el PAN es el resultado de un proceso democrático”.

Además, se asegura que hay comités estatales que también comienzan a desmarcarse del anayismo y son a los que la fórmula Gómez Morín-Montes buscará sumar para su causa. Al tiempo.

ES TODO, nos leeremos ENTRE SEMANA.

JJ/I