Herederos de imperios

(Foto: Diseño NTR)

La idea de todo padre es asegurar el futuro de su familia y dejar en buenas condiciones a su primogénito.

Hay hijos que por naturaleza deciden seguir los pasos de su mentor y aspiran a igualar o superar lo realizado para continuar con el legado construido. Otros optan por tomar caminos distintos para demostrar que pueden abrirse paso en la vida sin depender de la ayuda que pueda otorgar el poder de un apellido.

Cualquier alternativa es válida, porque tampoco resulta sencillo heredar la responsabilidad de fortalecer un imperio.

En el futbol se dan casos, sobre todo a nivel de directivos, en los que los retoños reciben el gafete de jefe, lo cual es un compromiso de alto riesgo, porque en la memoria de la gente siempre estará presente la obra realizada por el padre, y la comparación será inevitable y eterna en cada acción que lleve a cabo.

El caso más reciente en México es el de Jorge Carlos Vergara Madrigal, quien desde el año pasado ha decidido tomar distancia de manera paulatina de su empresa Omnilife así como del Club Guadalajara del que es propietario desde el 30 de octubre de 2002.

El elegido para ocupar su trono ha sido Amaury Vergara Zatarain, de apenas 31 años de edad, quien pasó de ser director de Chivas TV a director del Grupo Omnilife-Chivas y vicepresidente del Club Guadalajara.

En una entrevista con NTR, publicada el 1 de febrero, Amaury hablaba de la presión que representa llevar el apellido de su padre, un empresario asociado al éxito, y que por lo tanto él tendría la misma exigencia al tomar el mando.

“Para mí, eso es una gran inspiración y he tenido conflicto cuando me comparan con él, me dicen que tengo que superarlo, y trato de ser positivo y de estar cerca de él, lo veo como un aprendizaje constante y de ver mi potencial”.

“Es difícil cuando te encasillan a una figura tan fuerte como la de mi padre. Lo positivo ha sido transformar esa energía, porque por ser él lo respetan, y por extensión por ser su hijo me respetan a mí, y eso lo valoro”.

Y a la vez, se declaraba listo para recibir el mando.

“Estoy listo; cuando tenga que ser, lo estaré. La vida no siempre te prepara para los siguientes pasos, es lo padre de la vida, que crees que estás listo y lo que te va a venir para adelante es lo que te prepara, pero lo que soy está comprometido con el rol que tenga que asumir en este grupo que es Omnilife-Chivas”.

De Guadalajara a Nuevo Toledo

Club de Cuervos es la serie de la plataforma Netflix que más revuelo ha causado por la serie de eventos que rodean al equipo de Nuevo Toledo, en donde la familia Iglesias maneja al equipo con decisiones que sólo hunden más al club.

Su productor, Gary Alazraki, confesó recientemente en el programa Toque de ESPN que se inspiró en la historia de Jorge Vergara con Chivas y todo surgió en una charla con su compañero de cuarto en la universidad.

“¿Qué pasa si Jorge Vergara, que su hijo sea Tommy Boy y se quede con las Chivas?” y Gary respondió: “Pues es como si Javi Noble se quedara con las Chivas”.

En la serie hay situaciones similares a las que han sucedido en Chivas, como el hecho de que Jorge ha dejado el control del equipo en su hijo Amaury, y el técnico argentino Fredy Pausini, quien tiene rasgos del ex entrenador rojiblanco Matías Almeyda. Omar Fares

AFORTUNADOS HEREDEROS

Emilio Azcárraga Jean

A los 30 años, el joven vástago asumió el control del Grupo Televisa, poco después de que su padre, Emilio Azcárraga Milmo, falleciera.

De esta forma también tomó al Club América, del cual por genética era aficionado desde su infancia. Su padre, también conocido como El Tigre, fue el encargado de construir el imperio americanista al comprarlo a Isaac Besudo, dueño de los refrescos Chaparritas del Naranjo, para transformarlo en un equipo poderoso.

Su filosofía fue clara: contratar al mejor directivo, que era Guillermo Cañedo; al mejor técnico, Ignacio Trelles, y a los mejores jugadores, que eran brasileños y argentinos. Bajo ese concepto se ha desarrollado el América, y así lo ha mantenido el heredero.

Jesús Martínez Murguía

El actual presidente del León es hijo de Jesús Martínez Patiño, dueño de los Tuzos y cabeza del Grupo Pachuca, que también integra a los Esmeraldas.

Su caso es muy curioso, porque su idea no era ser directivo, sino futbolista profesional. Y estuvo muy cerca de lograrlo, ya que alcanzó a jugar en la categoría Sub-20 de Pachuca, donde compartió la cancha con Rodolfo Cota, Gullit Peña y Luis Montes, entre otros que sí llegaron a la Primera División.

Un día simplemente despertó y le comunicó al técnico que no entrenaría más. Bajo su administración, León ascendió en 2012 y fue bicampeón de Liga en 2013 y 2014.

Juan Carlos Leaño del Castillo

También conocido como Cheto, es hijo de Antonio Leaño Reyes, rector y durante años presidente del club deportivo Tecos, que permaneció en Primera División de 1975 a 2012, y después fue vendido al Grupo Pachuca.

Juan Carlos jugó con los emplumados de 1998 hasta 2012 y se retiró tras el descenso del equipo.

Poco después de que el Grupo Pachuca decidiera no continuar manejando la franquicia, el equipo dejó el mote de Estudiantes para recuperar su antiguo nombre y reapareció en Tercera División, ya con Juan Carlos como vicepresidente y con la misión de regresar al equipo al máximo circuito, pasando por todas las categorías sin necesidad de comprar una franquicia.

Miguel Ángel Gil Marín

Es hijo del polémico Jesús Gil y Gil, quien en la década de los 80 compró al Atlético de Madrid y además fue alcalde de Marbella.

Tras la muerte de su padre en 2004, Miguel Ángel se quedó con 50 por ciento de las acciones. El resto pertenecen a sus hermanos, Jesús, Myriam y Óscar.

Miguel Ángel no sólo heredó el privilegio de manejar los destinos de uno de los equipos más queridos del futbol español, sino también el ADN controversial de su padre. Y así como ha cosechado éxitos deportivos, también se ha visto envuelto en escándalos, acusado de estafa por la justicia española.

Con Gil Marín como presidente colchonero, el Atleti conquistó la UEFA Europa League, la Supercopa de Europa, una Copa Intertoto y una Copa del Rey.

JJ/I