Su vitamina es la pasión

Retorno. El cantante argentino, quien pasó por orquestas, conjuntos folclóricos y después editó más de 40 discos, reconoce que este regreso a Guadalajara es una delicia, una caricia al alma. (Foto: Especial)

Desde su caída en el baño que le fracturó su cadera, el viajar para Alberto Cortez es un sacrificio. La noche del martes actuó en León y desde allá tomó carretera para llegar vía terrestre a Guadalajara, donde el dolor y el cansancio son notables, pero lo que más resalta de él es su gran sonrisa y la pasión por los escenarios.

Para el cantante que nació hace 78 años en La Pampa, Argentina, su amor por cantar no se marchita, al contrario, es lo que le da vida, al igual que su esposa y sus perros que lo aguardan en España.

“Yo vengo enterito, a mí nunca me aburre estar con gente, estoy siempre dispuesto”, dijo Alberto Cortez, quien se moviliza en una silla de ruedas, y siempre está rodeado de su equipo y de su inseparable asistente Javito.

“Mi vitamina es la pasión, es innato en el ser humano, y por muchos años que tenga, soy un ser pasional y que reacciona al escenario, de la poesía, siempre lo busco y cuando lo encuentro lo disfruto tremendamente”.

El hombre que a los 6 años aprendió a leer y escribir en la primaria 31 de Rancul, nunca más se desprendió de las letras, siempre ha dejado en ellas su sentir, sus emociones y todo lo que lo hace soñar.

A los 12 años comenzó a componer canciones y una de sus primeras obras es Un cigarrillo, la lluvia y tú.

“Desde que comencé a escribir nunca lo hice para que un tema fuera un éxito, nunca pensé que a tantas décadas de distancia sigan vigentes en mis seguidores. Son temas que amo porque hablan de mi pueblo, de mi gente y es un orgullo que sigan armando sentimientos”, explicó Cortez.

“Sentía que mis poemas, mis canciones podrían conectar, unir corazones, pero a tantos años, es una inmensa alegría”.

El cantante argentino, quien pasó por orquestas, conjuntos folclóricos y después editó más de 40 discos, reconoce que este regreso a Guadalajara es una delicia, una caricia al alma.

“Desde mi llegada hay gente que me espera, que me da presentes y es no se paga con nada. Hay quienes irán a mi concierto y lo hacen en donde me presente y eso para mí es un homenaje, es lo verdaderamente importante en mi vida”.

Cortez estudió la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales y aunque reconoce que él no es nadie para hablar de temas políticos, sabe que su música llega a dar un respiro, entre tanto caos.

“No soy un personaje ideal para ofrecer soluciones, primero porque no tengo la cultura de ello, pero lo veo como lo ve cualquiera que esté leyendo esta charla, y evidentemente somos seres humanos y tenemos reacciones paralelas la mayoría de las veces”, comentó.

“En consecuencia debo superar la modernidad y adaptarme a las circunstancias. La violencia en todos los sentidos la detesto y la prepotencia”, finalizó.

Supera los “inconvenientes”

“Estoy feliz de que el de arriba me haya dejado un poco más y superando los inconvenientes que todo esto pudo haberme provocado (su caída y fractura de cadera). También tengo problemas físicos provocados por mi estatura (1.93 centímetros)”, comentó Alberto Cortez sobre su salud.

“Tengo las piernas más largas que otros, tengo un tipo de fuerza diferente a los demás y trato de no pasar desapercibido, pero cuando soy percibido, que sea como una persona normal”. Lizeth Villegas

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FRASE

“Yo no pienso en el retiro, no por el momento. A lo mejor llego a mi casa y me encuentro que tengo siete en vez de dos perros y quizá me retire para atenderlos mejor, pero aún no”

“Desde que comencé a escribir nunca lo hice para que un tema fuera un éxito, nunca pensé que a tantas décadas de distancia sigan vigentes en mis seguidores”
Alberto Cortez, cantautor

JJ/I