Crecimiento e inversión

Recientemente, Andrés  Manuel López Obrador declaró que México está en bancarrota desde hace 30 años. La declaración, si bien desafortunada, ha reavivado el debate sobre las medidas que se necesitan para impulsar el desarrollo del país. Así, hay quienes proponen desregular la economía, promover la diversificación comercial, o reducir la corrupción.

En mi opinión, las mencionadas propuestas son necesarias para impulsar el desarrollo del país. Sin embargo, también creo que la mayor prioridad consiste en impulsar la inversión y, en particular, la formación bruta de capital fijo. La inversión es necesaria porque la misma se refleja en la producción de bienes y servicios y en la creación de empleos.

México requiere incrementar significativamente los niveles de inversión prevalecientes en las últimas décadas. Según las cifras del Banco Mundial, durante el periodo 1997–2017, la formación bruta de capital fijo, medida como proporción del PIB, fue en promedio de 22.60 por ciento anual. Por comparación, en China, dicha proporción fue de 41.03 por ciento.

La inversión se refleja en el crecimiento de largo plazo. En este periodo, el PIB per cápita anual de México, medido en dólares constantes de 2010, aumentó de 8 mil 589 a 9 mil 946 dólares. Esto significa que, durante dicho periodo, la producción per cápita creció en 15.81 por ciento. Si bien la cifra no es satisfactoria; sí implica que el país dista de estar en bancarrota.

La necesidad de promover la inversión puede apreciarse analizando a otros países en desarrollo. En los últimos 30 años, el PIB per cápita de China aumentó de mil 542 a 7 mil 329 dólares. Por tanto, durante dicho lapso su producción per cápita creció 375.28 por ciento. Este crecimiento de largo plazo explica por qué China ha tenido un desarrollo vertiginoso.

Hay quienes pudieran argumentar que China es un caso extraordinario. Sin embargo, las conclusiones se mantienen cuando se consideran otros países. Por ejemplo, en Chile, el mencionado indicador de formación bruta de capital fijo fue de 22.60 por ciento. Su producción per cápita, por su parte, creció 62.72 por ciento.

Así, una prioridad de la nueva administración debe ser promover la inversión pública, privada y extranjera. Por tanto, lo que se necesita es mejorar la infraestructura y la educación públicas, facilitar la adquisición de maquinaria y equipo productivo y promover la inversión extranjera directa. Solo así será posible impulsar el desarrollo económico de largo plazo.

starp2000@yahoo.com

JJ/I