PAN–PRI: sin miel y sin jícara

En el PRI les gusta acelerarse. 1. Designan a un dirigente antes de que arranquen las campañas, sin concluir el proceso que establecen los estatutos, se hacen bolas y cruzan los dedos para que nadie la haga de tos; 2. Sin que termine aún el proceso electoral, pues impugnaron el reparto de diputaciones plurinominales, se apresuraron a imponer a quien será la coordinadora de la fracción parlamentaria en el Congreso local; y 3. Minutos después de que el Tribunal Electoral del Estado resolviera quitarle un diputado plurinominal al PAN (Hernán Cortés) y dárselo al PRI (Manuel Alfaro), a sabiendas de que aún quedan dos instancias a las que pueden recurrir los inconformes –la Sala Regional y la Sala Superior del Tribunal Electoral–, a través de sus redes sociales le dieron la bienvenida a la bancada, cuando del plato a la boca se cae la sopa.

El mensaje priísta para quien fue secretario privado del gobernador Aristóteles Sandoval fue el siguiente en Twitter:

“Felicitamos a @malfarolozano por su integración a la bancada priísta. Tenemos la seguridad que hará un papel responsable a favor de las y los jaliscienses. ¡Enhorabuena! @legislativoJal”.

Quienes conocen de los asuntos electorales advierten que ni el PAN ni el PRI pueden echar las campanas al vuelo por recuperar la diputación plurinominal que les quitaron o porque les dieron aquélla que reclamaron, ambos para un diputado varón –Cortés o Alfaro–, pues la tendencia que ha marcado el Tribunal Electoral en las diversas resoluciones que ha tomado, al enmendarles la plana a los institutos electorales estatales, es la de asegurar la paridad de género en los congresos locales. Sucedió en Guanajuato y sucedió en Chiapas. ¿Será lo que suceda en Jalisco?

En Guanajuato, la Sala Regional modificó apenas el 21 de septiembre pasado la lista de diputados plurinominales al incluir a dos mujeres y restar a dos hombres: uno del PRI y otro del Verde Ecologista. Por el PRI relevaron al dirigente estatal de la CTM, Hugo Varela Flores, y en su lugar entró Luz María Ramírez, ex secretaria general del comité estatal. Por el Verde salió Adán Velázquez y entró Gabriela Luna. También modificó la bancada del PRD, pero al revés: sacó a Alejandra Torres y entró Javier Alcántar.

En Chiapas fue nota nacional la renuncia a su cargo de 36 juanitas –26 regidoras y 10 diputadas– para que su lugar fuera ocupado por varones que son sus suplentes, pero la presión social, incluyendo las autoridades electorales federales y estatales, las hizo dar marcha atrás a su intención y serán ellas quienes asuman el cargo para el que fueron electas.

En Jalisco, la próxima Legislatura estará integrada inicialmente por 23 varones y 15 mujeres, un desfase de ocho a favor de los primeros. Inicialmente el PAN tenía seis diputados varones, pero ahora se queda con cinco, y sólo dos mujeres; el PRI tendría ahora tres varones con el que le dio el TEE, más dos mujeres; el PRD, dos hombres y una mujer; Movimiento Ciudadano, ocho varones y cinco mujeres; Morena, cinco varones y tres mujeres; el Verde Ecologista, una mujer, y el PT, una mujer.

Con los antecedentes de cómo el Tribunal Electoral Federal ha fallado en las legislaturas locales, buscando la paridad de género, ¿quién puede descartar que en la de Jalisco no haga lo mismo y en lugar de darle un diputado al PRI le otorgue una diputada, en caso de que ratifique la decisión del Tribunal del Estado? De ser así, la siguiente en la lista priísta es la ex senadora Verónica Martínez y a ella le correspondería la curul.

En caso de que revoque la resolución de su similar estatal, pero con el mismo criterio de la paridad de género, entonces no regresaría a la lista Hernán Cortés, sino que sumaría a la candidata mujer que le sigue en la lista. A nombre de la paridad de género, todo puede suceder.

ES TODO, nos leeremos ENTRE SEMANA.

JJ/I