Buscan despenalización y comercio de la mota

DESVENTAJAS. La política prohibicionista de esta droga sólo ha traído inseguridad y violencia, asegura la legisladora. (Foto: Jorge Alberto Mendoza)

La discusión para despenalizar el consumo de marihuana debe incluir la producción y comercialización, afirmó la diputada federal por Jalisco del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Verónica Juárez Piña, quien presentó la iniciativa de reforma ante la Cámara baja.

La legisladora afirmó que se trata de un tema prioritario, que permitiría reducir la inseguridad y la violencia en el país.

La propuesta fue presentada el 2 de octubre ante la Cámara de Diputados y plantea cambios en la Ley General de Salud y el Código Penal Federal, para despenalizar el consumo de la cannabis.

En entrevista, Juárez Piña afirmó que la política prohibicionista que se ha mantenido en México solo ha traído inseguridad y violencia. En la exposición de motivos, afirma que además “ha truncado la vida de muchas familias” e incrementado el número de “condenados a penas desproporcionadas en condiciones penitenciarias a menudo terribles”, además de sobrecargar el sistema judicial y las prisiones.

La diputada federal recordó que los antecedentes a esta propuesta son la reforma publicada el 19 de junio del año pasado en el Diario Oficial de la Federación (DOF) a la Ley General de Salud y el Código Penal, en la que se determina que la Secretaría de Salud “deberá diseñar y ejecutar políticas públicas que regulen el uso medicinal de los derivados famacológicos de la cannabis sativa”.

A pesar de lo anterior, el reglamento que debió expedir la Comisión Federal para la Protección de Riesgos Sanitarios (Cofepris) no ha sido publicado, “lo que inhibe que los ciudadanos que lo requieran puedan tener acceso a estos medicamentos que ya se venden en otras partes del mundo”.

La legisladora señaló que cada que un ciudadano requiere un medicamento que contiene marihuana, debe seguir una serie de trámites burocráticos.

Recordó también que el 4 de noviembre de 2015 la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) resolvió un juicio de amparo en el que concedió la protección de la justicia federal a favor de cuatro ciudadanos para que pudieran consumir marihuana con fines recreativos.

La iniciativa de la diputada perredista propone hacer compatible la Ley General de Salud con el libre desarrollo de la personalidad, señalado en la resolución de la Corte.

Actualmente, explicó, cualquier persona que pretenda “sembrar, cultivar, elaborar, preparar, acondicionar, adquirir, poseer, comercializar, transportar, prescribir médicamente, suministrar, emplear, usar, consumir y, en general, realizar cualquier acto relacionado” con las sustancias que contiene la cannabis, debe contar con una autorización de la Secretaría de Salud. Además, únicamente sería para fines médicos y/o científicos.

Por ello, propone despenalizar la siembra de marihuana para uso personal, por lo que se permitiría el cultivo doméstico de hasta tres plantas “sin necesidad de registro alguno”. En cuanto a la posesión, se eliminarían los cinco gramos que contiene la Tabla de Orientación de Dosis Máximas de Consumo Personal e Inmediato.

Además, propone que sea el Estado el que asuma la regulación sobre el cultivo, procesamiento, distribución, transporte y venta al mayoreo.

Propuesta de reforma

  •  Despenalizar el cultivo de marihuana para uso personal
  •  Eliminar la cannabis de la tabla de orientación de dosis máximas de consumo personal e inmediato
  •  El Estado debe asumir la cadena respecto del cultivo, procesamiento, distribución, transporte y venta al mayoreo
  •  Las secretarías de Salud y la de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa) serían las encargadas de designar las zonas y parcelas donde se permita el cultivo y la expedición de licencias para la fabricación de productos derivados
  •  Establecer un catálogo de derechos para consumidores y eliminar disposiciones que los criminalizan
  •  Creación de clubes para consumo recreativo, a las que no tendrán acceso los menores de 18 años de edad. Las restricciones en espacios para fumar serían las mismas que para el tabaco
  •  Diseñar un programa nacional de prevención y tratamiento especializado para adolescentes
  •  Mecanismos alternos de justicia terapéutica

JJ/I