En comisión, 50% de los trabajadores

Nómina obesa. Hay demasiados empleados en el Legislativo, asegura especialista. (Foto: Alfonso Hernández)

Al carecer de nulas regulaciones o directrices en el manejo del personal, el Congreso del Estado tiene la mitad de los 688 empleados de base comisionada a salas de diputados o áreas administrativas, sin contar al personal supernumerario que se contrata.

En la Sexagésima primera Legislatura hay 361 empleados comisionados, de los cuales 17 están directamente con sindicatos; además, hay 349 supernumerarios contratados para trabajar con diputados.

Uno de los acuerdos, a través de la Comisión de Administración, al inicio de la legislatura fue que cada diputado pudiera tener cinco comisionados de base, en las coordinaciones 10, más los de órganos técnicos.

Además, cada legislador tuvo la posibilidad de que contratar a máximo cinco personas con una bolsa de 105 mil pesos mensuales.

A nadie le preocupó o le incomodó que hubiera tanto comisionado y hasta podría pensarse que es normal.

El ahora secretario general con licencia, Alberto López Damián, explicó que esto comenzó a ocurrir cuando los legisladores individualizaron el trabajo en detrimento del funcionamiento de la estructura administrativa del Congreso.

Siendo autocrítico, el funcionario afirmó que le ganó el tiempo para poder resolverlo y más cuando no arrancó con la legislatura.

“Agarré el barco a la mitad del camino y era muy difícil retrotraer acuerdos de la Comisión de Administración que había autorizado el número de comisionados”.

López Damián, quien dejó la legislatura parar irse a trabajar al Ayuntamiento de Guadalajara, reconoció que este personal de base deja de atender las funciones de sus áreas para irse a las oficinas de los diputados, y ahora esto se convierte en un reto para la siguiente administración.

“Ésa es una dinámica que se ha mantenido y que yo creo que ya deberían darse pasos en el sentido de irla superando”.

De los actuales coordinadores parlamentarios, sólo el emecista Salvador Caro Cabrera repetirá en el cargo; reconoció la existencia de este problema, del cual ya se había percatado y esperaría que se corrigiera.

“Yo lo he venido denunciando desde que inicié esta legislatura. No puede seguir así, la oportunidad para tener una reingeniería del personal, la reubicación de acuerdo a sus perfiles tendrá que darse en la siguiente legislatura”.

El emecista acusó a las quincuagésima séptima, octava y novena legislaturas de la contratación de personal que no tenía el perfil para los cargos y luego se basificó; sin embargo, públicamente las quejas vienen desde una legislatura anterior.

Pendiente. La próxima legislatura deberá encargarse del tema, asegura Salvador Caro.
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Acusan mala práctica

Augusto Chacón, del Observatorio Jalisco Cómo Vamos, admitió que el centro de la vida del Congreso son los diputados y se explica que puedan tener comisionados, pero la actual cifra pudiera no sonar alta si se demostrara que mejoran sus tareas, que fiscalizan mejor al Ejecutivo y que realizan adecuados nombramientos y presupuestos.

Aclaró que el personal de base en sala de diputados es el que otorga la sabiduría necesaria para que ellos hagan un buen trabajo.

Advirtió que los legisladores quedan a deber porque con tanto personal, incluyendo a supernumerarios, no dan buenos resultados.

Expuso que lo mejor sería aplicar una reingeniería para que se oficialice un personal de base asignado a salas de diputados sin importar el color partidista, y no anden de un lado a otro logrando ofrecer un servicio institucional y no al estilo de cada legislador.

El experto en temas legislativos lamentó que siempre los legisladores, cuando huelen que algunas medidas implican imponer orden o que las decisiones ya no recaigan en ellos, no les gustan y por eso no las aplican.

Alberto Bayardo, del Observatorio Legislativo del ITESO, aseguró que otro tema a revisar es el número de empleados de base que hay porque antes operaban sólo con 200 y  este número se ha incrementado sin justificación.

“El tema pendiente a revisar es por qué hay tanta gente empleada y con base en el Congreso, eso es lo que tocaría revisar también, porque 600 son demasiadas personas”.

Recomendó iniciar con una investigación sobre cuáles son las necesidades que tiene el Poder Legislativo, cuáles podría realizar el personal de base y después determinar si es necesaria más gente.

Cuestionó se otorguen cinco comisionados por diputado, pues sólo deberían ser dos o tres.

Chacón también coincidió que más de mil empleados es una cifra alta que refleja que “contamos con un Congreso muy caro”, pero juzgó que aún hay tiempo para hacer un cambio.

Aclaró que pese a los avances que han tenido las últimas legislaturas, aún falta un buen tramo para ser eficaz, eficiente y apegarse a la austeridad.

Quedan pendientes

López Damián admitió que dejó pendiente la posibilidad de fortalecer a las áreas de apoyo de los diputados evitando que tuvieran tantos comisionados en sus salas.

Recordó que en el pasado, los diputados en vez de contratar personal o llevarse comisionados recurrían a la Dirección de Asuntos Jurídicos y Dictamen Legislativo o al Instituto de Investigación y Estudios Legislativos para que les elaboraran sus dictámenes.

López Damián acusó que también las áreas de fotocopiados y de protocolo se han debilitado porque los legisladores prefieren contar con personal en sus salas para esas mismas funciones.

“En vez de que los diputados nos pidan fotocopiadoras y personal administrativo que les saque las copias en su oficina, tendríamos que fortalecer los departamentos de fotocopiado del Congreso, y los diputados deberían de acudir a ese departamento a sacar sus reproducciones”, expuso como ejemplo.

Otro caso es que la dirección jurídica que tiene 25 abogados de planta, en la realidad sólo cuenta con 17 porque el resto está comisionado.

“Llevas abogados que son muy buenos a servirle a un diputado. ‘Hazme mis iniciativas, hazme mis dictámenes, revísame los documentos que tengo que firmar’, un buen abogado sirviéndole a un diputado cuando ese buen abogado podría estar en su área encargado de un departamento y ver los asuntos de toda la asamblea. Ése es el orden que necesitamos”, acotó.

El secretario general con licencia admitió que tienen una nómina cara, pero podría llegar a ser funcional si se dejara al personal en sus áreas y de acuerdo al perfil que poseen.

URGE CAMBIO

 

  •  Ante la insistencia de que por criterios políticos no se ha podido realizar una reingeniería, Salvador Caro Cabrera señaló que “se tiene que poder” para empezar por el principio de que no deben tener más de cuatro personas comisionadas de acuerdo a su especialización
  •  Se pronunció por contar con direcciones que tengan el menor personal para cumplir con sus tareas
  •  Prometió que esta legislatura no se dejará a nadie basificado

Acuerdos políticos impiden reingeniería

Una reingeniería administrativa en el Congreso del Estado no es un tema nuevo, pero sí se ha abortado todas las veces que se ha intentado por falta de acuerdos políticos, admitieron ex funcionarios.

El ex director administrativo en la Quincuagésima séptima Legislatura, Guadalupe Ledezma, señaló que llegó a elaborar un proyecto de reestructura total con la asesoría del Centro Universitario de Ciencias Exactas y Administrativas, pero al final no prosperó porque no quisieron.

La propuesta central era instaurar el servicio civil de carrera, ya tenía el aval de la Comisión de Administración, y aunque pudieron haber sido los primeros en hacerlo, se quedó olvidada.

“Pesa mucho aquí la voluntad política, más que la institucional. Sí (de todas las fracciones había oposición), el tamaño, número, nombre del partido, todos coincidían en que (no), obvio se sentían afectados”.

En la siguiente legislatura, el entonces secretario general, José Correa Ceseña, intentó en 2012 hacer lo mismo, pero también se lo negaron.

Ledezma calificó de desproporcionado el hecho de que la mitad del personal de base esté comisionado.

“Me sorprende esa cifra porque era una cifra menor, tengo y están los antecedentes, que antes aun con la Auditoría (Superior del Estado de Jalisco), que estaba en nómina en el Congreso, fuera una cantidad menor”.

Comentó que buscaba que los perfiles de puesto de los empleados correspondieran con su preparación profesional, pero tampoco lo dejaron hacer.

El actual secretario general con licencia, Alberto López Damián, admitió que no le alcanzó el tiempo para hacer una propuesta, y consideró que ya es tiempo para que los empleados tengan el puesto que realmente se ejerce.

Aseguró que pueden hacer este cambio con el compromiso del trabajador de no pedir una mejora salarial ante el Tribunal de Arbitraje y Escalafón, porque de lo contrario tronarían las finanzas del Poder Legislativo.

Personal

  • 688 trabajadores de base
  • 349 supernumerarios
  • 1,037 empleados en total
  • 361 comisionados
  • 17 comisionados a sindicato

JJ/I