Remodelarán el Museo de Paleontología

Proceso. La restauración se tiene programada para 120 días de trabajo. (Foto: Especial)

Luego de que la directora del Museo de Paleontología de Guadalajara, Isabel Orendáin gestionara la remodelación del recinto que representa desde la administración pasada, por fin el ayuntamiento de Guadalajara tomó cartas para ejecutar dicha obra en la casa donde reposan los restos del mamut, entro otros vestigios.

Ayer, el alcalde tapatío Ismael del Toro hizo formal el anuncio de la remodelación de este museo ubicado en los cruces de González Gallo y Dr. R. Michel, una renovación urgente de este recinto que dadas sus malas condiciones se encuentra en riesgo latente de daño a las piezas expuestas, esto debido a que las paredes y techos presentan filtraciones de agua que se han agudizado, según comentarios de los trabajadores, conforme ha avanzado la temporada de lluvias en la ciudad.

El proyecto, dijo Del Toro, costará 6 millones de pesos, y la restauración se tiene programada para 120 días de trabajo, y los arreglos comprenden la remodelación de su fachada, construcción de una plazoleta de ingreso, rehabilitar la cubierta para evitar y parar con las filtraciones de humedad, así como la remodelación del auditorio, su sala temporal y la construcción de un mezzanine que fungirá como bodega.

A decir del alcalde, el museo tiene un gran potencial y atractivo para los visitantes, y era urgente su reparación para evitar, primero, que las filtraciones de agua dañen las piezas, además de que “tiene todo el potencial para que sea uno de los factores de atractivo de relación cultural del área metropolitana”.

La restauración es parte, dijo, de un proyecto que se pretende detonar en la zona, junto con Paseo Alcalde, siendo este edificio un punto donde la gente podría terminar el paseo y visitar las piezas expuestas.

A la presentación se sumaron vecinos de la zona, quienes exigieron a Del Toro mayor seguridad, pues aseguran, el contorno del museo es “nido de rateros”, y los casos de violencia y robos están, dicen, a la orden del día.

JJ/I