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Abengoa, mucho más que los 600 millones del Ipejal

En días recientes el gobernador electo Enrique Alfaro Ramírez sumó a su agenda el tema de Abengoa, con la advertencia de que habrá una investigación a fondo por la inversión de más de 600 millones de pesos del Instituto de Pensiones del Estado de Jalisco (Ipejal), que es muy probable que ya no puedan recuperarse.

El énfasis de sus tuits, la vía que usó para pronunciarse sobre el tema, es importante; sin embargo, es una manera bastante limitada de abordar un tema mucho más complejo sobre los graves problemas que la empresa española trajo a Jalisco.

Eso no significa que no se deba investigar la inversión de Ipejal, pues una merma millonaria como esa tendría que implicar responsabilidades. Sin embargo, la compra de bonos de deuda fue autorizada por el Consejo Directivo del Ipejal, en el cual el representante de los ayuntamientos es Guadalajara. Es decir, la inversión fue avalada por el ex tesorero tapatío y futuro secretario de Finanzas, Juan Partida Morales.

La pregunta que surge es si Enrique Alfaro está dispuesto a defender los intereses de Jalisco frente a Abengoa, lo que también tendría que implicar ir contra sus cómplices en las comisiones estatal y nacional del agua, así como de colaboradores del actual gobernador Aristóteles Sandoval. Como consecuencia, está la postura de su futuro gobierno frente al proyecto de la Presa El Zapotillo y su acueducto.

Enrique Alfaro ha declarado que se reactivará el proyecto de la presa, pero no ha dado a conocer cuál será la estrategia legal para cumplir con su ofrecimiento de que el agua sea sólo para Jalisco.

En la controversia constitucional que presentaron los actuales diputados locales se señala que Conagua “regaló” a Abengoa caminos vecinales, arroyos, carreteras estatales y cruces con afluentes que son patrimonio del estado.

El Diario NTR Guadalajara dio a conocer que, sin que tuviera atribuciones, la dependencia federal dispuso de 3 mil 619 kilómetros de derechos de vía por territorio de la entidad, casi 7.8 hectáreas de bienes inmuebles.

Para concretar ese regalo, Conagua contó con el aval de Roberto Dávalos López, quien fuera el primer secretario de infraestructura y obra pública en el gobierno de Aristóteles Sandoval. El costo de estos bienes es muy superior a lo invertido por el Ipejal en bonos de Abengoa, por lo que será muy importante garantizar que estos acuerdos de Conagua no se hagan efectivos.

Por otra parte, están las acciones legales que la empresa española emprendió por el incumplimiento del contrato de concesión del agua que se almacenará en la Presa El Zapotillo. Abengoa reclama el pago del total de la obra del acueducto y lo que habría cobrado por el agua durante la concesión. Aunque la defensa corre a cargo del gobierno federal, Jalisco está ligado, por su participación en este proyecto.

Esto, sin contar la insistencia del gobierno del estado de Guanajuato de recuperar el proyecto de El Zapotillo para llevar agua a la ciudad de León, y no sólo para Jalisco, como ofreció Enrique Alfaro.

En todo esto no se pueden perder de vista también las suspensiones dictadas en juicios de amparo y en una controversia constitucional a favor de los poblados de Temacapulín, Acasico y Palmarejo, para no ser inundados, y del ejido Agua de Obispo y la Asociación Ganadera de San Juan de los Lagos, para que el acueducto no pase por sus tierras.

Estos son la mayor parte de los frentes que tiene Jalisco ante Abengoa y el gobierno federal. La duda es si en los planes del gobernador electo está atenderlos y mostrarse firme para defender los derechos de los jaliscienses.

Recuperar el dinero del Ipejal y sancionar a quienes fueron responsables de la pérdida de esos recursos es importante, pero también que los excesivos favores a Abengoa se reviertan.

soniassi@gmail.com

da/i