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Manuel Granados renuncia a la presidencia nacional del PRD

(Foto: Especial)

México.  Manuel Granados Covarrubias renunció esta mañana a la presidencia del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del Partido de la Revolución Democrática (PRD), para cumplir con los plazos originalmente otorgados y no, como en muchos partidos, hacer maquinaciones para ampliar y permanecer en el cargo público, indicó.  

En un carta a la opinión pública, Granados Covarrubias afirmó que entró a la presidencia del CEN del PRD como “bateador emergente”, luego de que Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación activó la renovación de la dirigencia nacional del partido.  

El ahora ex dirigente nacional perredista señaló que deseaba informar que como es del conocimiento público, “el proceso de elección para el periodo de esta presidencia (del PRD), inició como consecuencia del cumplimiento a una sentencia de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, que activó la renovación de la dirigencia nacional del PRD.  

“Me tocó entrar como se dice en el argot beisbolero, de ‘bateador emergente’. El día de hoy he notificado tanto al Consejo Nacional del PRD a través del presidente de la Mesa Directiva, como al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, mi separación del cargo como presidente del Comité Ejecutivo Nacional, motivado por mis convicciones, precisó.  

En primer lugar, explicó, para cumplir los plazos del encargo originalmente otorgados y no, como en muchos partidos, hacer maquinaciones para ampliar y permanecer en el cargo público.  

Dos, debido a que el PRD tiene que iniciar un proceso de deliberación interna luego de los resultados de la pasada elección y del derrotero que está tomando el país, ruta aprobada en el último consejo y que se discutirá en su Congreso Nacional, y qué mejor oportunidad para que lo haga con total transparencia que la autoconformación y autodeterminación partidaria.  

Consideró que “el PRD tiene mucho que aportar a la vida nacional al ser, sí, un orgulloso partido de izquierda, pero también un partido de cumplimiento cabal de la Constitución, de nuestro marco jurídico, respetuoso de quienes piensan distinto a nosotros y siempre tolerantes de la libertad de expresión y de trabajo de todos los mexicanos”.  

JJ