‘Cuatro corridos’ que hicieron enmudecer

(Foto: Grisel Pajarito)

Mudos, así se quedaron los asistentes al Teatro Diana durante los 60 minutos de duración de la ópera de cámara Cuatro Corridos, interpretada por la soprano Susan Narucki, con base en un texto del escritor mexicano Jorge Volpi, la cual se presentó en el marco de la FIL 2015.

Por 60 minutos también, el público no tuvo la tentación de grabar la puesta en escena con sus teléfonos celulares, el drama relatado merecía atención y sobre todo respeto. Sólo aplausos moderados se escucharon entre las cuatro historias que ofrecen el mismo número de puntos de vista sobre la tragedia de las mujeres víctimas del tráfico sexual.

Volpi planteó cuatro puntos de vista sobre la problemática que inicia en Tulancingo, Hidalgo y termina en los campos de fresas de San Diego California. Primero se escuchó la voz de una mujer raptada y vejada, la siguió la voz de una cómplice del tráfico de personas que sucumbe ante el poder que ejerce sobre ella su esposo. El tercer corrido refleja la indolencia de una policía México-americana y el último registra la voz de una mujer indígena que es violada después de ser vendida a traficantes.

Se pone en sus zapatos

Apoyada en una pantalla que mostró imágenes de casas, rostros desgarrados, paredes agrietadas y los versos de Volpi a manera de subtítulos, Narucki cantó de forma desgarrada, lo hizo en español, inglés y náhuatl, para subrayar que el origen de la tragedia en Tulancingo, donde nacieron cinco de los traficantes de personas que se encuentran entre los más buscados en Estados Unidos, se remonta a la época prehispánica de acuerdo a una leyenda.

En el escenario, además de una percusionista, un guitarrista y un pianista, se colocó arena con zapatos enterrados. Entre cada corrido, Susan Narucki se cambió el calzado para ponerse en el papel de cada uno de los personajes, todos de color azul, que es el color oficial de la lucha contra la trata de personas.

Tragedia musical

El formato portátil de Cuatro Corridos subrayó el asunto trágico, la austeridad de sonidos, con evocaciones prehispánicas, permitió que las voces se escucharan, que Narucki desplegara más drama que rangos vocales y comprobó que no había otra manera de contar las historias que ópera, la madre de las tragedias musicales.

Tras el concierto, la cantante, el autor y los músicos platicaron con poco más de 60 personas que se quedaron a escuchar que la obra se ha presentado con éxito en Estados Unidos, se editará un disco con el trabajo, se estrenará una película basada en su investigación y Jorge Volpi presentará la novela titulada Las elegidas (Alfaguara) este martes 1 de diciembre en el Salón 4 de la FIL, que amplía el panorama sobre una tragedia que nació en Tulancingo, Hidalgo y se regó por el mundo.