La Unidad de Protección Animal de Zapopan se defendió ante la denuncia interpuesta por presunto maltrato de Snowi y la desaparición de Boston, dos perros pitbull.
El médico veterinario del Centro de Control Animal de la ex villa maicera Carlos Almaraz Ortiz justificó que los dos perros fueron tratados conforme marca la norma oficial mexicana y que tienen todos los documentos que prueban que la dependencia municipal actuó conforme al protocolo.
Almaraz Ortiz refirió que los dos perros llegaron al centro y se colocaron en jaulas separadas, que los dos presentaban lesiones externas cuando llegaron porque se habían atacado y que incluso uno de ellos mordió a su dueño.
“El pitbull (Boston) no está desaparecido, el perro murió, no sabemos la causa porque la atribución del Centro de Control Animal no es hacer la necropsia, nuestra atribuciones son muy claras y no incluye necropsias, nosotros somos un lugar para cuidar y preservar la salud pública y fue lo que se hizo, se extrajo el cerebro, se mandó analizar, salió negativo a rabia y toda la información la debe de tener el ciudadano (el dueño)”, describió el médico.
“No se puede entregar el cadáver al ciudadano, somos responsables del manejo hasta la finalización, pero ellos nunca pidieron el cadáver, ni hacer una necropsia con una institución por fuera”, abundó Almaraz Ortiz.
Aunque Snowi debía permanecer en observación 10 días, sus dueños decidieron llevárselo antes, pero no sin antes firmar un documento en el que se hacían responsables y “se desistían de cualquier cosa, se les regresó el canino, no hicieron el pago que marca la norma, no aceptaron hacer el pago por la devolución de un animal agresor”, aseguró el médico.
Almaraz Ortiz aseveró que al llegar a un lugar distinto a su casa, los animales pueden experimentar estrés y disminución de peso por el cambio de alimentación, aunque no es común que un perro salga del centro con señales de desnutrición.
“Estamos hablando de un perro que agredió, no sabemos en qué condiciones agredió, no sabemos en qué condiciones estaba en casa, no sabemos si los maltrataban, si estaban peleando, no es algo común (que muestren desnutrición), el perro entra a un lugar que no es su casa, y está bajo estrés, a ningún animal, a ninguna persona va a ayudarle someterse a estrés”, justificó.
El veterinario manifestó que esperarán alguna notificación de la denuncia, pero reiteró que “todo se hizo en torno a la norma, todo lo que se hizo, toda la información que se dio fue en torno a la norma que nos rige como Centro de Control Animal y creo que en ese sentido estamos tranquilos”.
Aunque reconoció que se rumora de otros casos de maltrato animal en la dependencia, defendió que “ninguna va a poderse demostrar” porque actúan bajo los protocolos autorizados.
Piden claridad
Ayer, Diego Galindo Gauna presentó una denuncia contra quienes resulten responsables del maltrato y desaparición de Boston y Snowi, dos perros pitbull que estaban en el área de cuarentena de la Unidad de Protección Animal de Zapopan.
Hace 17 días, las mascotas comenzaron una pelea entre ellos en la cochera de la casa de Galindo Gauna, incluso lo mordieron, por lo que la familia decidió pedir ayuda al servicio antirrábico de Zapopan.
“Los perros también pueden quedarse en casa, en observación; sin embargo, no les explicaron eso”, denunció la abogada de la familia, Anayeli Galvez.
Después de ocho días de haber estado en observación para descartar rabia, Snowi, el pitbull blanco, fue regresado a sus dueños deshidratado, con bajo peso y una herida en la pata izquierda, según consta el informe de salud de la clínica veterinaria donde lo revisaron el 13 de febrero.
Finalmente, el personal de la Unidad de Protección Animal de Zapopan, les informó que Boston, el perro negro, estaba muerto, sin entregarles el cadáver y sin confirmar que tenía rabia.
Gauna insistió en que sus perros estaban vacunados contra la rabia y no eran agresivos normalmente; de hecho, dijo, convivían con sus hijos.
“No se puede entregar el cadáver al ciudadano, somos responsables del manejo hasta la finalización, pero ellos nunca pidieron el cadáver, ni hacer una necropsia con una institución por fuera”
Carlos Almaraz Ortiz, veterinario del Centro de Control Animal
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