Buscan aumentar la donación cadavérica

(Foto: Especial)

75 por ciento de los trasplantes de riñón que se llevan a cabo en México proviene de donadores vivos, por eso las instituciones competentes apuntan a reforzar la donación de órganos de personas fallecidas, que todavía es baja, aseguró José Salvador Aburto Morales.

En entrevista con Notimex, el director general del Centro Nacional de Trasplantes de México (Cenatra) precisó que el objetivo prioritario es revertir ese porcentaje y alcanzar, pronto, al menos la paridad entre donantes vivos y muertos.

“En México existe un requerimiento importante de órganos con fines de trasplante, tenemos más de 20 mil pacientes en un registro en espera de un órgano, en su mayoría (unos 12 mil) requieren un trasplante de riñón de donante fallecido”, precisó.

Explicó que no forman parte de ese registro las personas que reciben un órgano de un donante vivo y agregó que otros siete mil 700 pacientes están en espera de un trasplante de córnea.

Hace tres años, México tenía una tasa de donación de órganos de 3.2 por millón de habitantes, ahora ese indicador se ubica en 4.03 por millón. Una cifra aún insuficiente, reconoció Aburto Morales.

GT