Dos bustos sirios regresarán a su país

REGRESO. Los dos bustos serán entregados a técnicos sirios y retornarán a su país con las piezas el 26 de febrero. (Foto: Especial)

Dos bustos fúnebres de caliza alabastrina, de los siglos 1 y 2 después de Cristo, que fueron dañados severamente por milicianos del grupo yihadista Estado Islámico (EI), regresarán la próxima semana a Siria, tras ser restaurados en Italia.

El anuncio fue hecho este jueves por el ministro de Bienes Culturales, Dario Franceschini, al presentar ante la prensa extranjera el trabajo de recuperación realizado por expertos del Instituto Superior para la Conservación y la Restauración de Roma.

“Es una operación de la que estamos muy orgullosos porque, en primer lugar, valoriza la gran competencia italiana en materia de restauración”, destacó.

Los dos bustos, originarios del Valle de las Tumbas, a las puertas de Palmira, estaban custodiados en el museo de esa ciudad y fueron semidestruidos a martillazos por los milicianos del EI cuando tomaron el control de la zona.

En la primavera de 2016, la ciudad fue liberada y entonces arqueólogos sirios pudieron sacarlos para esconderlos en una caja fuerte del Banco Central sirio en Damasco, explicó el exministro de Bienes Culturales, Francesco Rutelli, presidente de la asociación cultural Encuentro de Civilizaciones, que patrocinó la operación.

Dijo que gracias a la colaboración histórica entre arqueólogos sirios e italianos los dos bustos fueron trasladados a Roma en octubre pasado para participar durante dos meses en la muestra Renacer de las destrucciones, realizada en el Coliseo romano.

A partir de diciembre de 2016, las obras pasaron al Instituto Superior para la Conservación y Restauración, cuya directora, Gisella Capponi, anunció que la próxima semana regresarán a Damasco y estarán custodiadas en bodegas especiales en espera de que la situación en Palmira permita su retorno.

“Estos dos bustos provenientes de Palmira fueron fuertemente dañados por el Estado Islámico dentro del museo. Las dos obras estaban colgadas en las paredes, no pudieron ser resguardadas y sufrieron el ataque, perdiendo partes muy significativas del rostro”, lamentó.

Dijo, sin embargo, que fue posible reconstruir íntegramente el rostro del busto femenino, mientras el masculino presentaba una fractura muy extendida, por lo que fue hecha una réplica simétrica y removible de la parte de la cara existente para sustituir la dañada.

 

HJ/I