235 años del Freiherr von Biela

W. von Biela (...) descubrió este cometa en la tarde de 1826 febrero 27.79 (...) Lo describió como una nebulosidad pequeña y redonda, con un muy débil, punto central de luz.

Gary W. Kronk, Cometography: Volume 2, 1800-1899, Cambridge Univ. Press, Cambridge (2003)

En la villa de Rossla, en la actual región de Harz, norte de Alemania, dentro de una noble y prominente familia protestante de raíces checas, nació el 19 de marzo de 1782 el niño Wilhelm, a la postre militar y Freiherr (equiparable a barón) von Biela, quien destacó por sus aportaciones como astrónomo aficionado.

Además de su formación y carrera militar -participó como capitán de granaderos en varias campañas contra Napoleón e incluso sufrió heridas- en Praga estudió astronomía bajo la dirección del sacerdote Marin Alois David (1757-1836), director del Observatorio Clementino, que se había formado en teología y ciencias en la Karlove Univerzite de dicha ciudad y quien sería presidente de la Real Sociedad Checa de Ciencias además de Astrónomo y Consejero Real.

Como nos refiere Martin Solc en la nota electrónica anexa al Dissertatio cum Nuncio Sidereo, Series Tertia, número 7–22 agosto 2006 (http://astro.cas.cz/nuncius/supplement7.html#solc): “junto con Joseph Morstadt, Biela reconoció la similitud de los cometas vistos por Montaigne en 1772 y Pons en 1805, estimó el período orbital que debería ser alrededor de 6.75 años y predijo un retorno en 1826”, la órbita de tal cometa fue calculada por Giovanni Santini (1787-1877), quien le observó los días 25, 29 y 31 de marzo de 1826 y fue reconocido por cosiderar las perturbaciones planetarias en dicha órbita. En 1845 se dividió el cometa, ya conocido como 3D/1826 D1 Biela  y ello propició el enjambre meteórico denominado biélidas; sobre la relación cometas con las -mal llamadas- lluvias de estrellas escribió el profesor de filosofía natural en el Yale College, Denison Olmsted (1791-1859) en The American Journal of Science and Arts (volúmenes 25 y 26, enero y julio de 1834) relacionando las primeras con los restos de los segundos: “Los meteoros parecen ser análogos, en su constitución, a el material del cual la materia nebulosa de los cometas está compuesto”.  

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