Guardería CUCEA, la nana escolar

(Foto: Jorge Alberto Mendoza)

Teníamos tres estudiantes que habían abandonado sus estudios y pudieron retomarlos gracias a la guardería. Una de ellas ya había metido dos licencias, había pedido permiso un semestre, vino ese día a darse de baja cuando escuchó que había guardería para los estudiantes, me dijo ‘sabes, vine a darme de baja pero si aceptan a mis niños, regreso’. Ella tiene dos y ya terminó la carrera”.

Ésa es una de las tantas historias que tiene que compartir la directora de la Estancia Infantil del Centro Universitario de Ciencias Económico Administrativas (CUCEA), conocida como guardería, Mónica Teresita de la Mora Padilla, sobre el lugar que se ha convertido en el alivio de muchos alumnos.

El lugar nació en 2012 de la convocatoria Mejora tu universidad de la Secretaría de Educación Pública (SEP), que aprovechó en 2010 el entonces rector del centro y ahora rector general de la Universidad de Guadalajara (UdeG), Itzcóatl Tonatiuh Bravo Padilla. Se ganó alrededor de cuatro millones de pesos y se utilizaron para las instalaciones, equipamiento, salario de personal y alimentos de los niños durante un año.

En 2012 se trabajó con un solo horario, de 7 a 17 horas y se atendían a 45 niños, pero, al ver la demanda se entró a otra convocatoria de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) y con 2 millones 800 mil pesos se amplió el horario a dos tunos (matutino y vespertino), además de recibir otros 45 pequeños.

El servicio es gratuito para todos los alumnos. Son 32 personas las que laboran en un servicio que implica mucha responsabilidad.

Son tres áreas de servicio: pedagogía, donde se enfocan en desarrollo social, psicomotor eintelectual del niño, así como todas las actividades educativas y asistenciales. La segunda es fomento a la salud que vigila el esquema de vacunación, síntomas de enfermedad y se da atención médica inmediata. La tercera asignación es de alimentación: verifican peso, talla, seguimiento con nutrióloga y la dieta.

Básicamente el esquema de la estancia se guía con los extándares del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

La guardería está prácticamente a un lado de rectoría y en cuanto entras, el olor a bebé y las risas se escuchan.

Todo es diminuto y limpio. Los bebés tienen un espacio propio y tranquilo, los más grandes pueden darse el lujo de salir a las áreas verdes y disfrutar de incluso una burbuja mientras sus padres y madres estudian en las aulas.

Para de la Mora Padilla estar a cargo de la administración de este lugar va más allá de conservar a los niños limpios y a salvo. “Es una experiencia muy bonita porque ves los logros que desarrollan cuando empiezan a caminar, cuando les salen los dientes, sus primeras palabras. A veces nos toca ver a nosotros primero que a las mamás y da mucha satisfacción”.

Los retos siempre aparecen cuando de dinero se trata, conseguir los recursos para los honorarios del personal y los alimentos de los niños no es fácil a pesar del apoyo de la universidad. Además, cada vez son más estudiantes que solicitan el servicio. A la par, es diferente la respuesta de una madre joven que estudia a una que trabaja.

“En cuando a la capacidad de la guardería no nos damos abasto, siempre hay más solicitudes. La respuesta de las estudiantes es un poco complicado, porque en ocasiones no alcanzamos a cubrir todas su materias. También en cuanto a la comunicación con ellas es más complicado porque son muy jóvenes”.

Y a pesar de esa lucha constante la guardería no se rinde y tiene noticias, entre ellas ampliar la capacidad el siguiente semestre para sumar a 54 niños más y la apertura de estancias hermanas en el Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS) y Centro Universitario de la Ciénega (CUCiénega).

La guardería es solicitada y querida no sólo por estas características, sino porque existe un lactario y da atención a hombres, alumnos que son padres. “También le damos la atención a los padres estudiantes que requieran el servicio. Hemos dado el servicio a cuatro hombres, ahorita hay uno inscrito”.

Las características para definir este lugar son seguridad, tranquilidad y amor.

Es la nana de los padres y madres de familia del CUCEA.

EH/I