Amenaza armada

En tan sólo un par de semanas, Donald Trump y su manejo de la política exterior y las relaciones enfrentaron al mundo al riesgo tangible de un conflicto armado de proporciones mundiales, esto por el preocupante nivel de tensión del gobierno encabezado por el magnate estadounidense, y los encabezados por el presidente ruso, Vladimir Putin y el líder supremo de Corea del Norte, Kim Jong-un. La semana anterior ya habíamos dado a conocer la ruptura y los desacuerdos entre Rusia y Estados Unidos, los cuales habían ocasionado que incluso el primer ministro ruso hablara de lo cerca que se estuvo de un enfrentamiento militar, y en ese momento la preocupación por dicha amenaza no nos permitió imaginar siquiera que tan sólo una semana después habría una nueva, y quizás más grave amenaza contra la paz mundial.

Esto debido a que, si de alguna manera con Rusia se han mantenido abiertos los canales del diálogo, esto no sucede con el actual gobierno de Corea del Norte que se ha caracterizado por cerrar las puertas al diálogo y a las negociaciones no sólo a Estados Unidos, sino al mundo en general. Cuando en días pasados Donald Trump, con la ligereza e inexperiencia que lo caracterizan habló sobre el tema de Norcorea y anunció que “ese sería un problema que sería atendido”, anunciando a su vez el envío del portaviones Carl Vinson a la península norcoreana, todos temieron de cuál sería la reacción del líder coreano. Dicha reacción no se hizo esperar, pero además le dio a la razón a quienes temían de ella, ya que advirtió una “respuesta sin piedad” ante cualquier provocación del gobierno de Washington. Y eso no fue lo único preocupante, ya que en la celebración del 105 aniversario del nacimiento de Kim Il-sung, fundador de la nación, el gobierno norcoreano realizó un despliegue colosal de su nuevo y poderoso armamento militar, que más que para un desfile de celebración, pareció una procesión para alardear de las armas que tiene en su poder. Quizá lanzando con esto una última advertencia a Trump de hasta donde podría llegar un enfrentamiento con ellos.

Si bien, hoy por hoy afortunadamente no ha habido un conflicto armado entre ambos países, la realidad es que sí es un momento crítico, por la posibilidad de enfrentamiento que podría tener como desenlace una guerra de proporciones insospechadas, razón por la cual hay que estar pendientes de la volatilidad de estos dos hombres, que hoy tienen en sus manos la tranquilidad del mundo.

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