Impronta continúa con su propuesta editorial

Procesos. Cada libro se realiza de manera artesanal, con rescate de máquinas y procesos antiguos. (Foto: Alfonso Hernández)

Al circo, de Miguel Ángel Maldonado, es un libro de cuentos publicado a finales del año pasado por la editorial Impronta, que imprime sus libros en tirajes pequeños, pero con un proceso artesanal y antiguo que no se usa normalmente en las impresiones comerciales. Se siente en el papel y en la tipografía: las tintas son distintas y el trabajo de la editorial va desde la edición del texto hasta el encuadernado.

Este tomo se presentó recientemente en Puebla y será llevado a la Ciudad de México.

Se trata de historias separadas que ocurren en un circo y todo el proceso llevó a un equipo de entre cuatro y cinco personas que se involucraron en cada paso.

Las letras de la portada, por ejemplo, son antiguas, hechas por fuentes que un impresor de la Ciudad de México vendía en el mercado de la Lagunilla. La máquina de donde salieron las impresiones, por poner otro ejemplo, tiene 115 años.

Los títulos de cada texto fueron sustituidos por las ilustraciones de José Clemente Orozco Farías, nieto del famoso muralista y fundador de Impronta.

“Un poco era para que la ilustración le diera un plus al libro: buscar una imagen que cuando el lector la viera se pueda imaginar la historia de otra manera, o identifique ciertos elementos del cuento, en general para sumarle a la historia. Un conjunto entre el texto y las ilustraciones, donde las imágenes fueran sencillas y más precisas”, contó el ilustrador a NTR.

En primer lugar, Orozco Farías se interesó en el libro por su humor negro por “cierto círculo vicioso que no se cierra. Son experiencias que Miguel imaginó sobre la vida secreta de los personajes que vemos en el circo”.

Este es el último de los trabajos que Impronta ha realizado en su historia reciente, libros hechos con parsimonia.

“Todo el proceso del libro tiene que ver mucho con la nostalgia, con recuperar ciertas técnicas y estéticas que ya no se usan y que tienen un gran valor para nosotros”, dijo Orozco Farías, “tratamos que cada libro, desde la encuadernación, sea especial. En este tomo hicimos dos versiones, una en pasta normal y otra en pasta dura. Es el séptimo de nuestra colección”.

La idea de Impronta es publicar libros valiosos, tanto de propuestas contemporáneas como de autores cuya obra puede imprimirse con derechos en dominio público. Buscan que el libro tenga un extra para el lector, además de la calidad de la impresión.

“Queremos hacer más, y en realidad nunca paramos, pero no queremos hacer muchos libros al año para que todo sea cuidado y para no presionarnos, nos gusta involucrarnos en todos los procesos”, dice Orozco Farías

El próximo libro que realizarán en la editorial es de un ensayo escrito por William Morris, uno de los impulsores de las prensas privadas en Inglaterra. Diseñaba tipografía, textiles, papel tapiz y rescataba todo lo artesanal de la creación del libro que se había perdido con la Revolución industrial. Muy ad hoc con la ideología de Impronta. El ensayo habla justo sobre estos procesos de recuperación de lo artesanal en contra de la industrialización.

Todos los libros de la editorial pueden encontrarse en la Casa Impronta, donde hay una cafetería y una librería con todas sus obras, además de otros ejemplares que buscan esta clase de procesos de recuperación. Se encuentra en Penitenciaría 141, en el Centro de la ciudad.

Frase

“Todo el proceso del libro tiene que ver mucho con la nostalgia, con recuperar ciertas técnicas y estéticas que ya no se usan y que tienen un gran valor para nosotros”
José Clemente Orozco Farías, ilustrador y editor

 

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