Almeyda paga las consecuencias

El 14 de junio del año pasado Jaime Ordiales, con una voz entrecortada, anunciaba su despido como director deportivo del Club Guadalajara.

Señaló que la explicación que le había ofrecido el director del Grupo Omnilfe-Chivas, José Luis Higuera, fue que el dueño Jorge Vergara había decidido desaparecer “el estatus de la figura del director deportivo” para que dichas funciones fueran asumidas a partir de entonces por él y por Matías Almeyda en una especie de mánager deportivo, un puesto que es muy común en clubes europeos en el que el técnico también se encarga de asuntos administrativos.

Así, El Pelado ya no sólo debería de preocuparse y ocuparse de resolver los problemas del primer equipo en la cancha, sino también de diseñar planificaciones en todos los niveles, desde fuerzas básicas hasta la Primera División, así como tener mayor influencia en la toma de decisiones en el fichaje de jugadores.

Sin embargo, aún quedaba Mariano Varela como gerente deportivo, de un perfil más bajo que Ordiales, pero a final de cuentas un ex futbolista que entendía mejor el lenguaje del futbol dentro y fuera de la cancha. El 1 de febrero de este año también fue cesado de su puesto, para que ahora sí Almeyda e Higuera quedaran al frente.

La ausencia de un director y gerente deportivo se refleja en el manejo que se le dio a la reciente suspensión de Almeyda, en la que como todo castigado, si él asegura que se ha manipulado su caso en beneficio de otros para perjudicarlo, tenía todo el derecho a una apelación y a ser escuchado. Al no tener ningún directivo de peso que acudiera a las oficinas de la Comisión Disciplinaria para protestar por su castigo, todo quedó igual.

El silencio e indiferencia en la postura de la directiva de Chivas en la sanción a su técnico es de llamar la atención, y es por ésta razón que ayer Almeyda recurrió al alcance de los medios de comunicación para emitir su opinión y dar a conocer su versión.

Higuera debe entender que no todo es divertirse en redes sociales como un adolescente que interactúa con sus seguidores, y hay que dar la cara ante las autoridades correspondientes.

Según Higuera, la indicación de Jorge Vergara fue no hablar del arbitraje, lo cual asegura Almeyda que jamás le notificaron, y es un síntoma de que la comunicación se cortó entre ambas partes, y eso tampoco es una buena señal.

@ofares72

JJ/I