¿Dirección correcta?

En su quinto informe de gobierno, el presidente aseguró que vamos en la dirección correcta, lo que es puesto en duda por propios y extraños que no dejan de padecer la inseguridad pública, además de ver crecer los niveles de impunidad, corrupción y crimen organizado.

Pero no sólo es en seguridad y justica donde hay “importantes desafíos”, como atenúa Peña en su penúltimo informe, sino también en la parte social, con más de 53 millones de mexicanos en la pobreza (con todo y amañadas mediciones) y 80 por ciento de la población trabajadora con ingresos inferiores a 12 mil pesos mensuales.

Ni en la parte económica, donde menos mal ha estado, se puede presumir mucho, con un crecimiento raquítico en el quinquenio de apenas 2.2 por ciento anual, cuando el país requiere de cuando menos 3.5 por ciento para revertir la tendencia de pobreza.

En la exportación, de beneficio casi exclusivo para las empresas, es donde mejores números hay, pero la renegociación del TLCAN tiene en riesgo su futuro bajo amenaza de imposición arancelaria que sacaría del mercado nuestros productos.

Otro elemento a destacar es el modelo económico del peñato que es extremadamente concentrador de la riqueza lo que explica que cada vez tengamos menos ricos más ricos y más pobres más pobres, ese modelo nos arruina.

Pero insisten en que estamos en la correcta la dirección.

Ahorros

Bajo la sospecha de amañar los estudios estadísticos sobre la pobreza en México mediante cambios metodológicos, el Inegi y el Coneval dieron a conocer resultados muy positivos, que ya son bandera de la promoción gubernamental del buen gobierno del presidente Peña.

Según el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), la pobreza en México se redujo entre 2014 y 2016 en 2.4 por ciento.

Esto significa que un millón 920 mil mexicanos salieron de la condición de pobreza en ese periodo, por lo que hoy hay 53 millones 418 mil pobres en el país, cifra de la que nadie puede hacerse sentir orgulloso.

Lo cierto del caso es que estas mediciones debieran tener la plena confianza de propios y extraños, por ser realizadas científicamente, pero no es así, no a la tienen por las trampas en las metodologías de mediciones empleadas que ni siquiera permiten dar seguimiento a los estadios anteriores.

@salvador_mtz

JJ/I