‘El Pelado’ redentor

(Foto: Imago7)

Cuando Matías Almeyda arribó a Guadalajara al mediodía del domingo 13 de septiembre de 2015, los pronósticos no eran nada alentadores.

 Lo poco que se sabía de su corta trayectoria como técnico era su paso por River Plate y Banfield del futbol argentino, y su plus era que a ambos equipos los había ascendido en un corto plazo. Sin embargo, en su contra estaba que con los dos había fracasado en su periodo en Primera División sin que hubiera terminado su contrato.

Con tal panorama, el tomar las riendas de un Rebaño en el penúltimo lugar de la tabla de cocientes y de la tabla general forjaba un escenario nada optimista para un entrenador que debutaría en el escabroso mundo del futbol mexicano.

Realmente, los únicos que creían en el éxito inmediato de Almeyda eran el dueño de Chivas, Jorge Vergara, y el director del Grupo Omnilife-Chivas, José Luis Higuera, quienes habían decidido el destino de José Manuel de la Torre de una manera poco respetuosa cuando aún estaba dirigiendo en Verde Valle.

En ese entonces, si alguien hubiera asegurado que El Pelado sería capaz no solamente de cumplir la misión prioritaria de alejar al Guadalajara de la zona de descenso, sino además romper con el ayuno de 45 años sin ganar un título de copa y acabar la sequía de la conquista de un título de liga, se le habría tildado de loco.

De acuerdo a lo declarado por sus jugadores en distintas entrevistas, la mayor virtud de Almeyda no es su esquema táctico basado en una fuerte ofensiva, sino en acercarse al futbolista y entenderlo como persona.

Pero además de ofrecer resultados concretos con dos títulos de Copa MX, una Supercopa, y el campeonato de Primera División, Almeyda logró lo que ningún otro entrenador en los casi 15 años de Vergara como propietario del Club Guadalajara: ser paciente a las malas rachas.

Además, el pampero modificó el organigrama rojiblanco para convertirse en el primer director técnico en la historia del Club Guadalajara en asumir a la vez la función de mánager deportivo, es decir, ya no sólo se ocupa de dirigir al equipo de Primera División, sino también planifica los proyectos de fuerzas básicas y tiene injerencia en las altas y bajas del primer equipo.

Almeyda apostó en el actual Apertura 2017 a no contratar ningún refuerzo para darles oportunidad a los jóvenes de la cantera que él considera ya están aptos para jugar en el máximo circuito, lo cual también en parte se debió el arranque irregular. Pero El Pelado afirma que en el mediano plazo, Chivas ya no será un equipo que compre por fuera, sino que forme sus propios jugadores y además sea vendedor en mayor volumen.

La sana distancia con Vergara

Otro de los puntos que más han favorecido a Matías Almeyda es que Jorge Vergara tomó la decisión de alejarse de los reflectores y de no dar declaraciones a los medios de comunicación.

El 10 de enero de este año, Vergara anunció a través de un comunicado escueto emitido por el Club Guadalajara que se mantendría en silencio durante todo el torneo. Sin embargo, hizo un paréntesis el 27 de abril en la inauguración de un área infantil de Chivas en el Trompo Mágico en donde habló de diversos temas asegurando que el Rebaño sería campeón, y volvió a romper el silencio cuando finalmente el equipo se coronó en su casa el 28 de mayo.

El 12 de junio, el club reiteró que Vergara seguiría en dicha línea silenciosa. La decisión de no hablar le ha generado a Almeyda un clima de mayor tranquilidad para trabajar, sin la presión de su dueño que al ser entrevistado se precipitaba al hacer promesas o inclusive aprovechaba para exhibir a algún jugador, o se manifestaba abiertamente contra la forma de dirigir al entrenador en turno. Omar Fares

730 Días cumple Matías en el Club Guadalajara

110 partidos dirigidos

47 victorias

37 empates

24 derrotas

6 finales disputadas

4 títulos (uno de liga, 2 de copa y uno de Supercopa)

Efectividad como DT

Liga MX: 52%

Copa MX: 65%

JJ/I