Denuncian afectados cierre de la farmacia

Nada para ellos. Regularmente reciben atención en el Hospital General de Occidente. (Foto: Alfonso Hernández)

Sin medicamentos. El desabasto que desde hace meses afecta a centros de salud y hospitales del estado se ha extendido a grupos que requieren una atención particular, como es el caso de los lesionados por las explosiones del 22 de abril de 1992.

Alrededor de 63 beneficiarios del Fideicomiso de Apoyo de Seguridad Social (Fiass), además de 71 personas más de un padrón de afectados por los hechos ocurridos hace 25 años, junto con sus familias, reciben atención médica en el Hospital General de Occidente (Zoquipan), y aunque ésta se sigue prestando de forma regular, denuncian que la farmacia que especialmente les dota de medicamentos cerró sus puertas.

“En esta administración ya sería como la séptima vez que se suspenden los medicamentos en apoyo al programa 22 de abril. Este proveedor que les está surtiendo con anterioridad ya había dicho que iban a suspender la atención por falta de pago y no fue así, pero el día 6 (de septiembre) me notificaron que tenían que cerrar ya definitivamente la farmacia porque no ha habido pagos por parte de la Secretaría de Salud Jalisco”, detalló Sonia Solórzano, una de las fideicomisarias, quien calcula que alrededor de 250 personas se ven afectadas por este hecho.

Aunque personal de la Secretaría de Salud (SSJ) y de la Secretaría de Desarrollo e Integración Social (Sedis) ya tenía conocimiento de los hechos, hasta el cierre de esta edición los afectados no habían sido notificados de algún cambio en la gestión de los medicamentos.

Situación

Para Sonia Solórzano, la situación resulta particularmente grave debido a las condiciones de edad y de salud de los beneficiarios de los servicios.

“Los lesionados son ya personas de la tercera edad, personas hipertensas, diabéticos o con enfermedades crónicas-degenerativas. No me gusta personalizar, pero el día de hoy vuelvo a sufrir estragos. Tengo una crisis de dolor en la columna que me tienen ahorita en cama, inmovilizada, requiero medicamentos hasta para lo más básico, que es el dolor, y no cuento con ellos”.

En múltiples ocasiones, el titular de la SSJ, Antonio Cruces Mada, ha afirmado que se han llegado a convenios con la empresa proveedora para garantizar el correcto abasto de medicamentos, sin que esto se refleje en múltiples farmacias de centros de salud y hospitales manejados por la dependencia.

“Los lesionados son ya personas de la tercera edad, personas hipertensas, diabéticos o con enfermedades crónicas-degenerativas. No me gusta personalizar, pero el día de hoy vuelvo a sufrir estragos”
Sonia Solórzano, una de las afectadas

JJ/I