Escándalos sexuales plagan la misión de la ONU en Congo

(Foto: Especial)

BUNIA. El escándalo de abusos sexuales y explotación por parte de los soldados de las misiones de paz de Naciones Unidas vuelve a la actualidad con nuevos pedidos de reforma. En una investigación de un año, The Associated Press halló que a pesar de prometer reformas durante más de una década, la ONU sigue sin cumplir muchas de ellas para frenar los abusos o ayudar a las víctimas, algunas de las cuales se han perdido en medio de una ingente burocracia.

Los casos desaparecen o se derivan a los países de origen de los soldados, conocidos como Cascos Azules, pero esos gobiernos no suelen actuar al respecto. La AP encontró que incluso después de que una investigación de la ONU descubrió una red de pederastas de tres años en la que participaron miembros de la fuerza de paz de Sri Lanka en Haití, el gobierno Sri Lanka no procesó a nadie.

Si la crisis de abusos sexuales en la ONU tiene un epicentro, ese sería la República Democrática de Congo, donde surgieron los primeros casos y donde las reformas son claramente insuficientes. De las 2 mil denuncias de abuso sexual presentadas contra la ONU en todo el mundo en los 12 últimos años, más de 700 ocurrieron en Congo.

La AP incluso encontró a una mujer que cuando era niña fue violada por dos miembros del personal de mantenimiento de la paz. Ella dio a luz a dos bebés a los 14 años.

El caso de la niña es un ejemplo sombrío de la parte más oscura de las fuerzas de paz de la ONU y de la organización en su conjunto. Quedó huérfana a causa de un conflicto brutal, pero la niña encontró refugio en un campamento protegido por soldados de mantenimiento de la paz de Naciones Unidas.

El campamento pudo haber sido un sitio seguro ese día: una delegación de Naciones Unidas estaba de visita, pero su abuela prefirió dejarla en casa, a cargo de sus hermanos. Ese fue el día, dice la niña, en que un hombre paquistaní, miembro de la fuerza de paz, se metió en su casa y la violó delante de los otros niños.

Fue un ataque tan descarado que aún persigue al principal funcionario de derechos humanos de la ONU, más de una década después de escuchar el relato de la chica.

“¿Qué demonios habría hecho falta para que este soldado no lo hubiera hecho? Estaban reunidas todas las cabezas de la ONU y aun así lo hizo", afirmó Zeid Ra'ad al Hussein, miembro de la delegación que escuchó el testimonio de la niña en 2004.

Un año más tarde, ayudó a escribir un informe histórico para frenar el abuso y la explotación sexual dentro del sistema de Naciones Unidas. Sin embargo, ni la indignación de Zeid ni su informe ayudaron a la chica.

En su investigación de un año de duración, la AP encontró que a pesar de las promesas de reforma hechas durante más de una década, la ONU no cumplió muchas de sus promesas para detener los abusos o ayudar a las víctimas, algunas de las cuales se han dado por vencidas frente a una burocracia generalizada.

Hasta la fecha, la violencia continúa: la República Democrática del Congo representa ya casi un tercio de las 43 denuncias formuladas en lo que va de 2017.

Aunque la ONU ha fundamentado al menos 41 casos de paternidad de sus fuerzas de pacificación en todo el mundo desde 2010, sólo puede citar una instancia en la que se hizo un pago por indemnización, según los registros de las denuncias en línea. A principios de este año, la AP confirmó independientemente un segundo pago de paternidad a una mujer haitiana.

JJ/I