La bailarina Rhea Volij está en Guadalajara

Trabajo. En los talleres la artista encaminará a los alumnos hacia conectarse con sus raíces y explorar las posibilidades del cuerpo. (Foto: Cortesía Amaru Producciones)

La bailarina argentina Rhea Volij volaba de la Ciudad de México a Guadalajara cuando ocurrió el temblor que sacudió a la capital del país. Estuvo a una hora de sentirlo. “Eso me interpela”, dijo en entrevista previo al taller y la conferencia que dará en la ciudad, “no podríamos ignorarlo a través del butoh”.

Rhea está en la ciudad debido al encuentro Mares de danza butoh en que se realizarán varias presentaciones y propiciará el encuentro entre creadores de la disciplina bajo una pregunta: ¿Qué es ser?

“Ser es devenir”, dijo ella en entrevista con NTR. “Pienso en lo que decía Heráclito que hablaba de que nunca beberás de las mismas aguas del río. Todo pasa. A mí esta danza me enseña sobre la transformación, sobre el devenir. Comprender que el ser nunca es una identidad fija”, explicó, “el butoh es una danza de constante transformación”.

Esa es una de las preguntas fundamentales que detonan su proceso creativo. Una de las muchas. Para la bailarina esta es una danza que si bien implica conocimientos técnicos específicos y que se desarrollan a través de la práctica y la especialización, también es una danza que cuestiona el interior, la existencia y el contacto con el otro.

Siempre se baila desde un ser transformado. Para la bailarina no hay imitación en la danza y tampoco hay metáforas. “No es que me vaya a volver la Luna para querer decir otra cosa”, dijo, “es una metamorfosis en cuanto a captación de espíritus".

Así, la configuración de las danzas que Rhea Volij diseña responde a una necesidad interior, a la necesidad de decir algo. Algo que no sea solemne, donde el humor es posible. “Si no tengo nada que decir, no bailo”, afirmó, y aunque su producción individual no es numerosa, sí es su inmersión dentro de sí misma, el lugar que realmente le importa explorar y a donde le gusta invitar tanto al espectador y a ese otro que baila.

Construir un espacio en blanco, lejos de los prejuicios morales, un lugar para conectarse con las raíces, para explorar las posibilidades del cuerpo, de la memoria colectiva (la memoria animal, la vegetal y la cósmica) y lejos del individualismo, es lo que Rhea busca aportar a sus alumnos en sus talleres y en la práctica del butoh.

“Pero nunca con una intención terapéutica. Acá no vamos a hablar de lo que nos pasa, perdón, pero así me enseñaron mis maestros japoneses, en todo caso es tan terapéutica como cualquier arte, pero no tiene esa intención exploratoria”, dijo.

En Jalisco Rhea impartirá una conferencia demostración el sábado 23 de septiembre a las 11 de la mañana en la biblioteca del Laboratorio de Arte Variedades (Larva), hará una intervención en el Cuartel Creativo (Reforma 425) este viernes a las 17 horas y el sábado 30 presentará la pieza Habla Casandra en el Foro Larva.

“No es que me vaya a volver la Luna para querer decir otra cosa, es una metamorfosis en cuanto a captación de espíritus"
Rhea Volij, bailarina

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Hoy por la noche presenta Amar a la niña fuego, en el Teatro Alarife Martín Casillas, a las 20 horas, con entrada libre

JJ/I