Elevado costo de los sismos

Hasta el momento lo más importante son las personas fallecidas -se habla de más de 250 muertos- y las que aún puedan ser rescatadas -se han sacado de los escombros a más de 150 personas-, pero los daños económicos y los costos de la reconstrucción serán severos.

No es posible medir hasta el momento la cuantía de los daños materiales y la afectación a la economía regional y su impacto a la nacional, pero serán cientos de miles de millones de pesos por el efecto negativo sumatorio por los dos últimos sismos y los daños por los huracanes.

La Ciudad de México y los estados de Morelos, Puebla, Michoacán, Oaxaca, Tabasco y Chiapas, fueron afectados por los dos últimos terremotos, a lo que hay que añadir los efectos de los huracanas en las costas del Golfo y Pacífico.

La erogación presupuestaria por parte del gobierno federal tendrá que ser mayor a las previsiones de Protección Civil y también frenará el crecimiento esperado de la economía.

Ya habrá números más claros, pero el propio secretario de Hacienda, José Antonio Meade, habla de ajustar las propuestas del paquete económico enviado apenas el 8 de septiembre al Congreso.

 

AHORROS

Y estos ajustes en medio de la total ineficacia e ineficiencia de las autoridades hacendarias  para detectar movimientos ilícitos o por lo menos sospechosos de grandes cantidades de dinero.

La dependiente de la SHCP, Unidad de Inteligencia Financiera, a cargo de Alberto Baz Baz (sí el mismo que nunca halló el cadáver de la niña Paullete debajo de su cama) no ha descubierto un sólo movimiento irregular en los escandalosos casos de Lozoya-Odebrecht, Javier Duarte, Cesar Duarte, o de ninguno de los cárteles que libremente operan en el país.

Tampoco sabe nada del millón 200 mil dólares que el priista Francisco Arroyo Vieyra, ahora embajador de México en Uruguay,  depositó en un banco de Andorra, el BPA, afamado por ser utilizado como lavador de dinero y que según él es proveniente de pago por servicios litigiosos en el Despacho Salinas Arrambide y Asociados.

Tampoco sabe si por la millonaria cantidad supuestamente cobrada se pagó el ISR correspondiente, pero eso sí a los contribuyentes cautivos no les perdona ni un centavo.

JJ/I